Vinos blandos, brillantes, bouquet

Vinos brillantesAyer empezamos a hablar de las expresiones usadas en una nota de cata. El objetivo es poder descifrar el, a veces, inexplicable lenguaje del mundo de las catas, porque eso nos permitirá entender cómo son los vinos que nos intentan explicar, y podremos acertar al elegirlos o no para nuestra bodega particular

Hoy vamos a continuar con otras 3 expresiones: Vinos blandos, Vinos brillantes, Vinos con bouquet.

Como siempre, lo primero es entender a qué característica concreta de un vino nos referimos, y luego pondremos algún ejemplo, según la humilde opinión de este aún más humilde blogger. Pero en el mundo de los sabores, tan subjetiva, como siempre, la decisión última es la tuya, que tendrás que decidir qué cualidades de un vino te gustan y qué vino, a tu entender, tiene esas cualidades. Empezamos con los vinos blandos:

Los vinos blandos son aquellos que poseen una acidez demasiado baja y carecen de frescura. Es decir, que se trata de una característica de sabor del vino. Puede ser una característica positiva en un vino dulce, su ausencia de acidez, pero en un vino normal el sabor parecerá el de una bebida “desbravada”, sin carácter alguno. Como muchas de las características del vino, admite una valoración subjetiva. Por ejemplo, un vino que me pareció algo blando fue el Blasón del Turra Rosado 2005.

El Bouquet, el famoso bouquet (o buqué, como se admite en castellano), es un término que se refiere a los aromas procedentes de las crianzas del vino. Es el aroma terciario. Los aromas primarios son los frutales, que vienen de la uva, el secundario son los procedentes del proceso de fermentación, y los terciarios son los que vienen del envejecimiento.

Normalmente es un lugar común decir que los vinos conservados en barricas americanas acumulan aromas a vainilla, y que los conservados en barricas francesas, en cambio, tienen aromas a cuero y tabaco. Todos esos aromas serían parte del bouquet de un vino y nunca los tendrán los vinos jóvenes, puesto que no han pasado proceso de envejecimiento alguno.

Un vino que conserva un excelente bouquet es el Marboré 2004, de Somontano.

En cambio, cuando hablamos del brillo de un vino estamos hablando de su aspecto. Un vino brillante es un vino que presenta un aspecto visual esplendoroso y limpio, con reflejos luminosos. Son esos vinos que parecen salidos de una fotografía publicitaria. El último que probé con esta característica perfectamente desarrollada fue el Gran Feudo Chivite Chardonnay 2009. Aunque un vino brillante no tiene porqué estar mejor o peor que uno con menos brillo, en este caso os puedo asegurar que este vino estaba espectacular. 

Con estos datos, ¿podríais poner ejemplos de vinos blandos, brillantes o con un buen bouquet?

 

Dejar un comentario Vinos blandos, brillantes, bouquet

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *