Tapones de corcho: la otra versión

Tapones sintéticosAunque la industria del corcho lleva cientos de años de desarrollo, en los últimos años las innovaciones han hecho mejorar su calidad de forma espectacular. En España el corcho es el cierre más usado y su uso es promovido de infinidad de maneras.

A pesar de eso, muchos nuevos aficionados y profesionales del vino, generalmente sin el legado de una tradición como la española, promueven otros tipos de tapones. Podemos rechazar sus argumentos sin más o, al menos, tratar de conocer el porqué del auge de los tapones sintéticos.

Hoy en Uvinum te ofrecemos otro punto de vista sobre el corcho:

Parece mentira, pero sólo el 10% de todos los envases de vino -sobre el total de volumen comercializado- llevan tapón de corcho. Hay que tener en cuenta que hay envases de más capacidad que no necesitan algún tipo de tapón: bag in box, barriles,… Eso sí, el corcho es el tipo de tapón más utilizado en los vinos de largo envejecimiento, a pesar de los problemas que puede ocasionar.

El culpable de esos problemas suele ser un compuesto conocido como TCA (Trichloranisol), que contamina el vino casi de inmediato, dando al vino el olor y el sabor como a “calcetines sucios de zapatillas de deporte“. Los problemas de TCA provocaron una revolución en la fabricación de una nueva generación de tapones para vino, como el tapón Stelvin, que fue un gran éxito en Australia.

The Wine Business Monthly publicó un artículo, escrito por Cirilo Penn en Septiembre de 2005, sobre “la nueva generación de tapones sintéticos“, destacando el éxito, el potencial y la evolución que los nuevos amantes del vino pueden llegar a esperar de sus botellas de vino en el futuro.

Para un producto que apenas existía hace 10 años, es sorprendente hasta qué punto se han llegado a vender los tapones sintéticos. A nivel mundial, cerca de 2.500 millones de tapones sintéticos de vino se usarán este año. Robert Anderson, director ejecutivo de SupremeCorq , cree que el mercado global de tapones sintéticos está creciendo a un ritmo del 20% al año, y espera que esta cifra se duplique en los próximos cinco años. Anderson calcula que los sintéticos representan alrededor del 10% de un mercado de 21.000 millones de dólares.

Malcolm Thompson, director de marketing de Nomacorc, asegura que más de 500 millones de botellas de vino fueron sellados con tapones sintéticos sólo en los EE.UU. este año, y que la cuota de mercado de los tapones para vino sintético está cerca del 17% a nivel mundial.

Ben Atkins, gerente de desarrollo comercial de EE.UU de NuKorc Inc., estima que 800 millones de tapones sintéticos se venderán este año en los EE.UU., y señala que 4 de los 5 principales productores de vino de EE.UU. por volumen -Trinchero Family Estates es el único reducto- ahora están utilizando materiales sintéticos para sellar, al menos, algunos de sus vinos.

Los fabricantes de cierre sintético han solucionado la cuestión de la facilidad de extracción de la botella. Hace poco, sin embargo, que los fabricantes se plantean el potencial de envejecimiento de los vinos conservados en tapones sintéticos y están trabajando con proveedores de polímeros con la esperanza de crear cierres que ofrecen menor penetración de gas, pero que todavía puedan ser fácilmente extraídos y reinsertados. “El próximo salto en la mejora está en la penetración de oxígeno controlado”, dijo Mark Coleman, director de desarrollo comercial global para Neocork Technologies, Inc.

La mayoría de productos sintéticos han sido buenos para los vinos jóvenes, pero el envejecimiento ha sido su limitación hasta la fecha. “Lo que la mayoría de nosotros estamos tratando de hacer es utilizar técnicas de ingeniería para controlar el intercambio de aire entre el tapón y el vino“, dijo Coleman. “La mayoría de los tapones sintéticos, de todos modos, se utilizan para los vinos que van a ser consumidos rápidamente”, dijo Marc Kaufman, gerente de ventas de Novembal, cuya compañía ha anunciado recientemente la disponibilidad de los cierres con una estructura más densa de oxidación más lenta.

Son alrededor de 50 fabricantes de tapones sintéticos a nivel mundial, aunque muchos de ellos son pequeños. Algunos productores de cierres de moldeado por inyección (tipo silicona) en Italia está usando un equipo previamente usado en la fabricación de zapatos (mucho antes de que el negocio de los zapatos se trasladara a China), y la calidad, así como la coherencia de los cierres así producidos, es cuestionable.

En definitiva, los productores de tapones sintéticos valoran su capacidad como cierre hermético para los vinos jóvenes, su facilidad de extracción -caso de los tapones Stelvin- frente a los tapones convencionales, y su mayor asepsia sobre los tapones de corcho que, en algunos casos, “contaminan” el vino y lo corrompen. En cambio, el hándicap de este tipo de tapones consiste, y así lo reconocen los propios productores, en facilitar el justo intercambio de oxígeno al vino para facilitar su correcta evolución en los vinos de guarda, si bien es algo sobre lo que se está trabajando.

Y un último argumento en favor de los tapones sintéticos, que nadie menciona pero que es básico en el éxito de este tipo de cierre: su precio es más competitivo que el de los tapones de corcho.

Ahora que conoces el motivo por el que cada vez  hay más tapones sintéticos en el mercado, eres tú el que opina: ¿a ti qué te parecen los tapones sintéticos?

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