Etiqueta: vino tinto

El consumo responsable en fiestas

Consumo responsableConsumo responsable y cultura del vino son dos términos que, aunque parezcan opuestos, están estrechamente ligados. Hay quien piensa que las bodegas están únicamente interesadas en vender y que, por lo tanto, cuanto mayor sea el consumo, mayor el beneficio. Nada más lejos de la realidad.

El mercado del vino es un mercado tremendamente atomizado. Existen más marcas de vino que de cualquier otra bebida alcohólica, e incluso que la mayor parte de productos de consumo en general. Y en ese mercado lo que distingue a unas empresas de otras es la calidad de sus productos, marcadas por las opiniones de calidad de los críticosy, sobre todo, de las opiniones de sus consumidores.

El consumo responsable, desde el punto de vista del marketing empresarial, es una estrategia de éxito. ¿Quién quieres que recomiende tu vino? ¿Una persona inteligente, que disfruta de la experiencia del vino con moderación, o una persona con problemas de adicción? ¿Qué impresión puede causar tu vino? 

Queremos situar esta visión egoísta del consumo responsable en primer lugar porque, actualmente, muchos consumidores estamos hartos del “buenismo” de las empresas, y hay ideas como el consumo responsable que, unidas a la publicidad del vino, dan exactamente esa impresión de hipocresía. Y sin embargo a las bodegas les favorece ese tipo de consumo porque representa al consumidor tipo más interesante que existe: el que bebe con moderación, para disfrutar de un buen producto, y está dispuesto a pagar lo que vale.

Pero hay motivos más profundos y más auténticos para promover el consumo responsable que la mera estrategia de marketing. Porque el mundo del vino es anterior al marketing. Es un ámbito relacionado con la tradición familiar, artesano, agrícola, y de amor a la tierra y a la vid. No existe cosa más importante para un buen bodeguero que el orgullo por un vino bien elaborado, la satisfacción de hacer un caldo que provoca sensaciones agradables y que acompaña e los buenos momentos. Si preguntas al enólogo de una bodega, te explicará detalladamente los problemas que tuvieron en la vendimia pasada, o cómo se preocuparon por la excesiva acidez de las uvas de hace 2, por ejemplo. Orgullo de su trabajo. Esa es la palabra.

De ahí la preocupación genuina por el consumo responsable. Las empresas vinícolas prefieren a un consumidor que respeta el vino, que disfruta de él y los consume moderadamente. Las bodegas quieren clientes que está tan orgullosos de sus vinos como lo están ellos mismos. Que lo aprecien. Que respeten el trabajo, el tiempo y el esfuerzo que ha significado.

Indudablemente el alcohol, sea del tipo que sea, es una sustancia que produce daños en el organismo si se consume de forma inmoderada. Y provoca adicción. En fiestas, además, su consumo relacionado con el espíritu de celebración puede conllevar peligros no deseados, sobre todo en los jóvenes que pueden “aprender” que alcohol y diversión están ligados. No lo permitas. El consumo responsable no es una técnica para aplicar de vez en cuando, sino un modo de relacionarse con el alcohol con el mínimo riesgo posible.

Es en la adolescencia cuando se empieza habitualmente a beber. Y nadie les enseña a beber, como si obviar el problema lo hiciera desaparecer. Este tema debiera ser parte del plan académico de los colegios. Lo ideal es que los jóvenes comenzaran su consumo lo más tarde posible, para que tanto su hígado como su cerebro estén lo más maduros posible. Ojalá nunca antes de los 18 años. Nada de las excusas de “estamos en fiestas”, o “mejor que aprenda en casa”. Igual que les enseñamos otras muchas cosas, esta debería ser enseñada también en casa, como parte de una educación integral.

Además, hay dos grandes problemas de beber exageradamente a una edad temprana: el primero es que un cerebro aún en maduración se adapta más fácilmente a la presencia habitual del alcohol, se genera antes una dependencia física.

El segundo es que la personalidad también está en desarrollo, y se corre el riego que el alcohol quede incluido en la identidad del adolescente, haciendo que después le sea mucho más difícil siquiera hacerse a la idea de dejar de beber, la famosa idea de “si no bebo no me lo paso bien”.

Así que, antes de la próxima celebración, plantéate una estrategia de consumo responsable. Por ti, y por todos. Felices fiestas.

Vinos débiles, Vinos delicados y Vinos duros

Vinos delicadosVinos débiles, vinos delicados y vinos duros son los 3 conceptos de cata sobre los que vamos a hablar hoy. Los 2 primeros, sobre todo, parecen muy relacionados, pero sin embargo tienen matices muy diferentes. En realidad veremos que, aunque se asientan sobre la misma base, el vino débil y el vino delicado son las 2 caras de una misma moneda.

En cuanto al vino duro, es una expresión que se usa con 2sentidos distintos, por lo que es necesario que expliquéisa qué sentido os referís cuando lo usáis. Nos vamos explicando:

Cuando un vino tiene poco aroma o sabor, podemos decir que se trata tanto de un vino débil o de un vino delicado. ¿Cuál es entonces la diferencia? Pues la marcará el hecho de que el resultado sea un vino al que no apreciemos aromas (vino débil), o un vino al que le notemos grandes aromas o sabores pero de forma muy ligera, casi imperceptible (delicado).

La diferencia no es cuántos (poco en los 2 casos) sino cuáles son los aromas o sabores que apreciamos. Si se trata de un vino con buenos aromas echaremos en falta algo más de potencia aromática, que nos haría disfrutar más, mientras que un vino débil no va a mejorar la calidad de su aroma aunque éste sea más potente.

Un excelente vino que resulta muy delicado de aromas es el Fray Germán Verdejo 2009.

Mientras que vinos delicados y vinos débiles son 2 términos que se refieren, con matices, a la misma cosa, cuando decimos que estamos ante un vino duro lo que podemos decir son 2 cosas diferentes.

Un vino duro puede ser un vino tánico o astrigente, y puede ser un vino con exceso de acidez. En el caso de que lo usemos porque nos parece tánico (con muchos taninos, áspero en la boca ), se trata de una característica, y como tal a algunos le gustarán los vinos duros y a otros no, si bien suele tener una connotación negativa. También se puede usar cuando se prueba un vino de larga crianza que aún no ha evolucionado suficiente en la botella (“este vino se muestra aún un poco duro”). En cambio, en la segunda acepción, la palabra se usa con un sentido claramente negativo (todos los conceptos que se refieren a un exceso lo son).

También hay quien usa la expresión “vino duro” en ambos sentidos a la vez, o cuando el vino le parece con demasiado cuerpo, o con exceso de alguna cualidad, que es lo que le hace “duro”. También, por tradición, hay zonas donde los vinos pueden ser más duros (en el sentido de tánicos) que en otras (en Extremadura o Bullas suelen hacer vinos más duros que en Pla i Llevant o Navarra, por ejemplo), por lo que se puede relativizar el uso del término (un vino navarro especialmente duro no tiene por qué ser más duro que un Bullas, por ejemplo).

Un vino especialmente duro para Pla I Llevant, por ejemplo, es el Miquel Gelabert Cabernet Sauvignon 2003, y sin embargo os aseguro que se trata de un vino excepcional.

¿Te gustan los vinos duros? ¿O los prefieres delicados? ¿Te has llevado alguna decepción con algún vino que te pareciera débil?

La capa, los vinos carnosos y los vinos complejos

Disfrutar un vino complejoVinos con mucha capa, de capa alta o baja, vinos carnosos, vinos complejos: hoy vamos a seguir hablando de las expresiones típicas de una nota de cata. ¿Habéis probado a leer alguna nota de cata “académica”, o la etiqueta de algún vino en donde aparezcan los términos que ya hemos visto? ¿Y qué os pareció? ¿Estaban bien aplicados?

En esta ocasión vamos a hablar de 3 términos que aparecerán confrecuencia en las notas que leáis, que suelen serrecurrentes porque forman parte de muchos vinos, y uno deellos (el de vino complejo) es un término que buscan muchosproductores para algunos de sus vinos. Hablamos del término “capa”,asociado a un vino, y de los adjetivos “carnoso” y “complejo”.

La capa de un vino se refiere a la intensidad o profundidad del color, y a la opacidad del mismo. Es uno de los términos más importantes de la fase visual, porque además de describir el vino, nos aportará datos interesantes sobre él. Quizá una de las personas que mejor lo describe es Caterina Capurro:

En los tintos, si el color es ligero y podemos fácilmente ver a través del vino, entonces diremos que es de capa ligera. Si el color es tan opaco, que no podemos ver a través del vino, será de capa cubierta o profunda. Si es intermedio, diremos que es de capa media. Ésta concentración de color dependerá de la carga de pigmentos en el vino, llamados antocianos.

Los antocianos, provienen de la piel de la uva, llamada también hollejo. Cuanto más grueso es este hollejo y de menor tamaño la pulpa, entonces el color del vino será más profundo. Además, con el tiempo éstos antocianos van precipitando, convirtiéndose en sedimento. Ésta es la razón por la cual un vino de reserva tiene un color menos intenso, dentro de la gama de los ocre, y sedimento.

Por ejemplo, la Cabernet Sauvignon y la Syrah son uvas de hollejo muy grueso y por lo tanto, se espera un color más intenso. Si nos presentan un Cabernet de capa ligera, tendremos que dudar de su calidad. En cambio, en un Merlot, sí encontraremos colores de capa medios y pálidos, y en un Pinot Noir, una capa ligera y delicada también estará correcta.

El color de los vinos blancos dependerá de los fenoles, provienientes de la pulpa de la uva, ya que en los vinos blancos no se suele utilizar el hollejo. Los vinos blancos pueden elaborarse en base a uvas blancas, pero también de uvas tintas (los famosos Blanc de Noir), pero de las que solamente se utiliza la pulpa.

 

Así, la capa de un vino nos puede dar una indicación sobrela uva o uvas que lo forman, o si ya sabemos la uva, sobreel proceso de elaboración.

En cuanto a la carnosidad de un vino, definimos un vinocarnoso como aquel que resulta denso en boca y de grancuerpo, por lo que es una característica relacionada conel tacto más que con el sabor. Hay determinados vinos y zonas que,por tradición, uvas o por características de los vinos, suelen sermás carnosos que otros. Por ejemplo, los vinos de Jumilla, Bierzo yToro suelen ser más carnosos que los de Rioja, Somontano o Penedés.Aunque también se puede decir que tal o cual vino es carnoso”para ser de Rioja“.

Un vino no necesita un determinado grado de carnosidad paraser bueno, sólo estamos hablando de una característica yno de una cualidad, por lo que dependerá de tu propio gusto, si tegustan los vinos más o menos carnosos.

Podéis comprar vino bueno que resulta carnosoen boca como el Pétalosdel Bierzo 2008, y un ejemplo de buen vino que no escarnoso es el Marqués de Murrieta Reserva 2004.

Y nos quedan los vinos complejos. La palabra complejo en unvino es muy similar a la de “vino amplio en boca, que explicamos el otro día. Se refiere a vinos que tienen una amplia gama de sabores muy diversa, pero tiene un cierto carácter místico que no tiene la palabra amplio. Son aquellos vinos que sorprenden por su amplitud, que no esperábamos, o porque entre los sabores que aparecen hay alguno concreto que nos parece “diferente”, o sugerente. Más que por el término en sí, por las implicaciones que sugiere, de tal modo que, más que una característica, se considera una virtud

Un vino suele ganar en complejidad cuanta más larga es sucrianza, porque adquiere aromas y sabores nuevos, yadquiere matices que le hacen ganar complejidad. Así, uno de losvinos más complejos (y fantásticos) que podéis probar es elViñaTondonia Reserva 2000.

Vinos blandos, brillantes, bouquet

Vinos brillantesAyer empezamos a hablar de las expresiones usadas en una nota de cata. El objetivo es poder descifrar el, a veces, inexplicable lenguaje del mundo de las catas, porque eso nos permitirá entender cómo son los vinos que nos intentan explicar, y podremos acertar al elegirlos o no para nuestra bodega particular

Hoy vamos a continuar con otras 3 expresiones: Vinos blandos, Vinos brillantes, Vinos con bouquet.

Como siempre, lo primero es entender a qué característica concreta de un vino nos referimos, y luego pondremos algún ejemplo, según la humilde opinión de este aún más humilde blogger. Pero en el mundo de los sabores, tan subjetiva, como siempre, la decisión última es la tuya, que tendrás que decidir qué cualidades de un vino te gustan y qué vino, a tu entender, tiene esas cualidades. Empezamos con los vinos blandos:

Los vinos blandos son aquellos que poseen una acidez demasiado baja y carecen de frescura. Es decir, que se trata de una característica de sabor del vino. Puede ser una característica positiva en un vino dulce, su ausencia de acidez, pero en un vino normal el sabor parecerá el de una bebida “desbravada”, sin carácter alguno. Como muchas de las características del vino, admite una valoración subjetiva. Por ejemplo, un vino que me pareció algo blando fue el Blasón del Turra Rosado 2005.

El Bouquet, el famoso bouquet (o buqué, como se admite en castellano), es un término que se refiere a los aromas procedentes de las crianzas del vino. Es el aroma terciario. Los aromas primarios son los frutales, que vienen de la uva, el secundario son los procedentes del proceso de fermentación, y los terciarios son los que vienen del envejecimiento.

Normalmente es un lugar común decir que los vinos conservados en barricas americanas acumulan aromas a vainilla, y que los conservados en barricas francesas, en cambio, tienen aromas a cuero y tabaco. Todos esos aromas serían parte del bouquet de un vino y nunca los tendrán los vinos jóvenes, puesto que no han pasado proceso de envejecimiento alguno.

Un vino que conserva un excelente bouquet es el Marboré 2004, de Somontano.

En cambio, cuando hablamos del brillo de un vino estamos hablando de su aspecto. Un vino brillante es un vino que presenta un aspecto visual esplendoroso y limpio, con reflejos luminosos. Son esos vinos que parecen salidos de una fotografía publicitaria. El último que probé con esta característica perfectamente desarrollada fue el Gran Feudo Chivite Chardonnay 2009. Aunque un vino brillante no tiene porqué estar mejor o peor que uno con menos brillo, en este caso os puedo asegurar que este vino estaba espectacular. 

Con estos datos, ¿podríais poner ejemplos de vinos blandos, brillantes o con un buen bouquet?

 

Vinos aterciopelados, alcohólicos y amplios

Vinos aterciopeladosLas expresiones de cata son esas palabras que se incluyen habitualmente en las notas de cata y que se usan para describir un vino. Cuando leemos una nota de cata lo que tratamos es de hacernos una idea de cómo es el vino, si puede ser de nuestro gusto, cuáles son sus características más importantes,…

Sin embargo, si no tienes experiencia en las expresiones relacionadas con la cata, muchas veces al leerlas puedes notar, con perplejidad, que te dejan aún más confuso que antes, porque no conoces exactamente los términos o porque no comprendes del todo la relación de esos términos con el vino. 

Durante estas semanas vamos a intentar explicarte el significado de algunos de esas palabras de uso habitual en el mundo de la cata, para que te vayas poniendo al día. Es importante conocerlas porque, una vez que las comprendas y las sepas aplicar, podrás entender cualquier nota de cata, lo que equivale a decir que podrás saber cómo es un vino en base a esa nota, y si merece la pena probarlo o no. Poco a poco podrás comparar esas opiniones con las tuyas propias, y determinar si te gusta el criterio de tal o cual persona a la hora de juzgar vinos.

Hoy los términos de los que vamos a hablar son: vinos aterciopelados, vinos alcohólicos y vinos amplios.

Cuando se dice que un vino es alcohólico no estamos hablando de ningún defecto, sino simplemente de una característica que consideramos relevante de algunos vinos, que se caracterizan por un fuerte aroma a alcohol que no llega a ser molesto. Si eso llegara a ser molesto, podríamos decir que ese vino es “excesivamente alcohólico” o “demasiado alcohólico” (los excesos no son buenos).

Luego, en función de si te gustan o no ese tipo de vinos, decidirás si esa es una característica que quieres que esté presente en los vinos que eliges para tu propia bodega. La cualidad de alcohólico de un vino es una cualidad aromática, es decir, que la apreciamos al olor, y no al sabor.

Un vino que a mí me parece alcohólico sin llegar a ser desagradable, por ejemplo, es el Terra do Gargalo Tinto, de la DO Monterrei, en Galicia.

La cualidad de amplitud de un vino se puede aplicar tanto a aromas como a sabores, pero en este caso nos referiremos al sabor, y se refiere a los vinos que estimulan las papilas gustativas en varias zonas a la vez, dándonos sensaciones de salinidad, dulzor, acidez y/o amargor al mismo tiempo. Es decir, que se caracteriza por varias de esas sensaciones al mismo tiempo sin que ninguna en concreto prevalezca sobre las otras.

Decir que un vino es amplio en boca suele ser elogioso, en general, aunque como en todos los casos, debes ser tú el que decida si te gustan o no ese tipo de vinos.

Un ejemplo de vino amplio en boca es el Gorgocil Tempranillo Crianza 2008, uno de los vinos de Viñas de la Casa del Rico, en Jumilla.

Para acabar por hoy, hemos de mencionar a los vinos aterciopelados. Esta es una cualidad que se relaciona también con la boca, pero es más adecuada al hablar del “tacto” de un vino que del sabor del mismo. Porque cuando decimos que un vino es aterciopelado queremos decir que es de paso suave por la boca, y que no deja la lengua áspera ni con una sensación desagradable.

Suele decirse de vinos viejos que han pasado mucho tiempo en botella y que, por tanto, han perdido parte de sus taninos o éstos se han suavizado. ¿Y qué son los taninos? pues eso lo iremos explicando más adelante, pero, de forma muy superficial, los puedes entender como unos compuestos que son los responsables de la se quedad en la boca que producen algunos vinos, la aspereza en los lados de la lengua que, cuando es muy acusada, comparamos diciendo de un vino que “nos deja los lados de la boca como papel de lija”.

Un vino aterciopelado, por tanto, no dejará nada de aspereza en la boca. Un vino aterciopelado, por ejemplo, puede ser el Viña Tondonia Reserva 2000, un clásico de Rioja.

Habrá gente a la que le guste los vinos más aterciopelados o que le gusten más los vinos más tánicos y explosivos, o, lo que es más común, decantarse por unos u otros según la apetencia de cada momento o el maridaje propuesto. ¿A ti cuál te gusta más?

Los vinos se visten de moda

Dame VidaEl diseño es una parte fundamental del éxito de un producto. Hasta hace poco el mundo del vino se mantenía aparte, porque se pensaba que el prestigio de una compañía se cimentaba en años y años de trabajo, pero también es verdad que todos aquellos que quieren disfrutar de un vino no tienen por qué conocer la trayectoria de cada bodega del mundo.

En 3 palabras: la etiqueta vende. Llama la atención. Y si detrás de la etiqueta hay un buen vino, se volverá a vender.

Ese pensamiento es que siguen muchas bodegas en todo el mundo, que se han lanzado a modernizar sus etiquetas, o a sacar líneas más jóvenes y comercialmente más agresivas. Os presentamos algunos ejemplos:

  • En primer lugar está el Dame Vida 2009, que aparece en la imagen de la derecha. Es una nueva bodega en Rueda que señala al vino como algo a la espera de cobrar vida en la copa.
  • Si nos vamos a Francia tenemos a la bodega Armand de Brigniac, que elabora alguno de los Champagnes mejor valorados del mundo. Y ellos realzan esa sensación presentándolos como ases:

Armand de Brigniac

  • Otro tipo de diseño es el de Julián Madrid Reserva 2005, un vino de Rioja que se presenta muy personal. Tan personal, que la uva de la etiqueta es, en realidad, la huella digital del propio Julián Madrid:

Julián Madrid Reserva

Coppola Petite Syrah

¿Qué os parecen las etiquetas? ¿Pensáis que puede ayudar a vender el vino? ¿Que sólo es marketing? ¿Cuál es vuestra etiqueta favorita?

El vino en Argentina hoy

El vino en ArgentinaNo es noticia ni novedad que el vino es la bebida más popular en la Argentina, tampoco es nuevo que el país gaucho produzca uno de los mejores vinos de la zona sudamericana, ni mucho menos es nueva su tradición que lleva siglos en la espalda de los famosos viñedos de las extensas regiones de Mendoza o Rioja por nombrar  dos. Pero esta vez esta cultura del vino está de fiesta, ya que el día miércoles 24, la presidenta en función, la señora Cristina Kirchner, ha nombrado oficialmente al vino como la bebida nacional de Argentina, coronando la pasión, la historia y la tradición que esta bebida  tiene en el país.

Esto no es una casualidad ni un acto  de demagogia, la producción de vino en Argentina viene teniendo uno de los crecimientos más importantes de la industria del vino mundial, al principio de la década de los 90 eran 400 bodegas quienes nos entregaban este maravilloso vino, hoy sobrepasan las 1300, traduciendo este crecimiento en un 5% del mercado mundial de vinos.

Dicen que todo cae por su peso, este dicho popular se podría aplicar con justicia al crecimiento y al éxito del vino argentino. Hoy su presencia se siente en cada rincón del orbe, haciendo temblar a Chile, primer productor de vino de la zona sudamericana.

Los culpables

Este gran logro no es individual ni de un puñado de bodegas o productores, esto es el resultado de un trabajo conjunto de importantes bodegas, así lo explica Luigi Bosca, presidente de Wines of Argentina y de la Cámara de bodegas exportadoras. Una mención especial sin duda debe recibir la zona de Mendoza, la cual se ha convertido en la región que más inversiones vitivinícolas del mundo recibió en el 2010.

El futuro del vino argentino

Promisorio podría ser el calificativo perfecto para resumir en una palabra el futuro del vino argentino, de su producción y su presencia internacional. Se tiene una proyección por demás alentadora, acompañada de una gran inversión que ya no solo es argentina, resumiendo esto es una simpática frase: “El que invirtió en el vino no se va“.

Solo queda felicitar a todos los implicados en este triunfo del vino argentino, subrayándolo más por las condiciones adversas que sufre la economía de ese país, además de los traspiés que usuales de la naturaleza. ¡Un brindis con vino argentino!

El vino en México

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Hablar del vino en México es remontarnos a la época prehispánica,   donde en sus tierras  ya existían viñedos de uvas salvajes, conocidas como cimarronas y que los aztecas utilizaban su jugo, mezclado con miel y fruta silvestre, una especie de vino que llamaron acachul.

La historia del vino en México

Y ya en siglo XVI, con la llegada de los ibéricos, se instauraron los cultivos y la plantación de uvas para la elaboración del vino. Con el paso del tiempo la producción de vinos mexicanos se destacaron en los Estados de Baja California, Aguascalientes, Coahuila, Querétaro y Zacatecas, donde la mayor producción se da principalmente en el Valle de Guadalupe gracias a sus características climáticas.

El vino de México hoy en día

Actualmente, el vino mexicano está experimentado un fuerte auge, y  esto a pesar de que el consumo per cápita de vino en México sigue siendo muy bajo. Cabe destacar que en el año 2009 se cultivaron 62,000 hectáreas de viñedos en sus territorios produciendo un total de un millón 90 mil cajas, de las cuales 300,000 se exportaron a veintisiete naciones, como Estados Unidos,  Reino UnidoJapónCanadá , Alemania, Centroamérica y el Caribe.

El consumo per capita de vino en México es de aproximadamente 0.16 litros al año ocupando el número 65 de la lista mundial. De acuerdo con el itinerario de TLCAN en materia de vinos, el impuesto al valor bajó al 2%. España es el principal importador de vinos hacia México manteniendo el 37% de los consumidores nacionales, le sigue Chile que es el principal importador sudamericano que mantiene el 25% del consumo, superior a los vinos estadounidenses que ocupan el 8% de los consumidores nacionales.

Un detalle en el desarrollo de la Viticultura en México es que el estado de Aguascalientes es una de las regiones del altiplano mexicano con los mejores viñedos en la región. Y es que gracias al clima que es de carácter semiseco y con lluvias de baja intensidad es la región ideal para el cultivo de uva.

De igual modo, los vitivinicultores establecidos en el Valle de Guadalupe, dentro del municipio de Ensenada, vienen produciendo vinos de alta calidad.  Actualmente existen en la región unos 25 viñedos produciendo cerca del 90 por ciento del total de la producción en el país azteca.

Este  valle cuenta con las condiciones ideales para el desarrollo de diversas variedades de uva y, en consecuencia, para la producción de vinos. Por ejemplo, entre las uvas rojas destacan las que son Petite SirahCarignanMuscardin, Picpoul Noir Terret Noir.  Y entre los varietales rojos están el MerlotCabernet SauvignonMalbec Petit Verdot.

Vinos y cine, una combinación perfecta

Bon AppétitEl séptimo arte ha dado momentos de gloria al mundo del vino. Ya sea por paisajes especiales con cantidad de viñedos, por destacar bodegas impresionantes o por darnos a conocer la cultura enológica. Te vamos a refrescar la memoria con algunas películas donde el vino ha sido el protagonista.

Unax Ugalde y Nora Tschirner comparten vinos y otras pasiones en “Bon appétit”, un film que se acaba de estrenar, donde se relata la vida de un joven chef y una atractiva sumiller. En este caso, los caldos de la DO Ribera del Duero aparecen en varias escenas, siendo eje clave de la historia.

¿Quién no recuerda “Entre copas”? Una cinta que tuvo un gran éxito, gracias a su trato cercano y ese toque de humor y drama, a la vez, en la que los dos protagonistas realizan un fantástico tour de bodega en bodega probando los mejores vinos y haciendo amistades. Algo que seguramente has pensado hacer alguna vez…
Keanu Reeves, Aitana Sánchez-Gijón… y una historia de amor. La española se dejaba llevar por el guapo de moda en “Un paseo por las nubes”, ambientado entre viñedos. Combina paisajes fantásticos con la pasión entre dos personajes que disfrutan compartiendo vino. En ella se explica el proceso de elaboración del vino y la obtención de la cosecha.
“Vicky, Cristina, Barcelona” ofrece rincones de Gijón y Barcelona, y el vino cobra vida, tanto en los restaurantes donde comen los protagonistas, como en las escenas de más pasión, donde Javier Bardem hace de conquistador y las copas de vino van y vienen a lo largo del film de Woody Allen.

Una campiña francesa es el paisaje de “French Kiss”. Meg Ryan y Kevin Kline tienen una turbulenta historia de amor y una gran pasión por los vinos. En el film, el personaje de Kevin es un entendido en vinos que hace reflexiones muy interesantes, equiparándolo a la vida, a las personas, a la personalidad de cada uno.

Russell Crowe cambia el estrés de los negocios cuando hereda un viñedo en la Provenza. Allí descubre el verdadero sentido de la vida y decide saborearla. Y es que los vinos nos trasladan a una nueva dimensión y nos abren los ojos de cómo estamos malgastando nuestro tiempo.

 Si sabes más películas sobre vinos, ¡déjanos tus comentarios!

Foto: Bon Appetit

El día de las castañas (y el vino)

El campo y el vinoMañana es el Día Nacional de las Castañas. Ya sea la Castanyada, en Cataluña, o el llamado “Día del Campo” en Extremadura,… por toda España hay tradición de salir al campo con amigos o familia y disfrutar de una barbacoa con castañas asadas de postre. 

Eso sí, ¿qué es de una comida campera sin vino para acompañar? El vino es la bebida más campera: calienta si hace frío, no necesita de neveras, ocupa menos y se marida mejor con cualquier cosa que hagáis a la parrilla, plancha o barbacoa. Así que, ¡que viva el vino!

¿Qué vino pensáis llevaros con vosotros? ¿Hay alguno que combine bien con las castañas? Por supuesto que sí. Es más, las castañas combinan con tantos tipos de vino distinto, que sería imposible hacer una enumeración completa. Algunas pistas:

  • Palacio de Canedo Maceración 2009: Relacionado con las castañas por su sabor y por razones sentimentales. La bodega es propiedad de la empresa “Prada a tope, que apostó desde Cacabelos, en la comarca del Bierzo, León, por los productos naturales y artesanos, y sobre todo las compotas de castañas, las castañas en almíbar, y los pimientos asados. Productos de gourmet, como los llamamos ahora, sólo que ellos apostaron por ese tipo de productos en ¡1972! Cuando la tradición artesana era denostada y considerada inútil por poco productiva. Cuando sacaron por primera vez este vino de maceración carbónica, en 1992, ganaron el Zarcillo de Plata y abrieron un camino que han seguido muchas empresas. Además, por sabor, este vino está hecho con uva mencía y su potencia resistirá bien el sabor de frutos secos, especialmente las castañas asadas.
  • María Castaña: Un vino especial, en realidad. Se trata de un vino dulce elaborado en Galicia, al que se la han añadido castañas en almíbar para la maceración, resultando un vino dulce que acompaña, además de a las castañas, a cualquier postre con azúcar y chocolate. Es un vino generoso, que ronda los 15 grados, así que mejor disfrutarlo con tranquilidad.
  • Château d’Yquem Sauternes 2001: Aquellos que se vayan al campo en Aspen o Saint Tropez pueden disfrutar de este vino de Sauternes, por encima de los 500 euros, pero que sin duda hará las delicias de cualquier buen aficionado al vino.

De todas formas, elijas el que elijas, recuerda que el vino es una bebida social, por lo que lo más importante que no puede faltar es la buena compañía. ¡Feliz día!