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Los mejores cócteles con vino rosado

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El vino rosado es una bebida deliciosa y además de tomarlo solo, también puedes crear cócteles interesantes con el.

Cóctel con vino rosado

Ingredientes

  • 150 mililitros de vino rosado
  • 30 mililitros de vodka
  • 2 hojas de albahaca
  • 1 rodaja de limón
  • Jarabe de goma al gusto.
  • Hielo

Elaboración:

  1. Coloca la hoja de albahaca y la rodaja de limón en un vaso. Tritura ambos ingredientes y añade un par de cubos de hielo.
  2. Añade el vino rosado, el vodka y un toque de jarabe de goma.

Margarita de vino rosado

Ingredientes:

  • 120 mililitros de vino rosado
  • 30 mililitros de tequila blanco
  • 15 mililitros de triple sec
  • 1 rodaja de limón
  • Jarabede goma al gusto
  • Sal al gusto

Elaboración:

  1. Humedece el borde la copa con la rodaja de limón y luego pásala por la sal para escarchar la copa y decorar.
  2. Añade a la copa hielo, el zumo de limón, el vino rosado, el triple sec y el tequila
  3. Remueve los ingredientes y añade un toque de jarabe de goma.

Cóctel rosado

Ingredientes:

  • 2 fresas
  • 90 mililitros de vino rosado
  • 30 mililitros de vodka
  • 30 mililitros de zumo de pomelo
  • Jarabe de goma al gusto
  • Hielo al gusto

Elaboración:

  1. Coloca en un vaso las fresas y tritúralas. Llena el vaso con hielo y vierte el vino rosado, el vodka y el zumo de pomelo.
  2. Remueve el contenido y añade un toque de jarabe de goma.

Cóctel de vino rosado y melocotón

Ingredientes:

  • 3/4 de kilogramo de melocotón maduros
  • 1 litro de vino rosado
  • El zumo de 2 naranjas
  • La cáscara de 1 naranja
  • La cáscara de 1 limón
  • 2 tazas de soda  (500 centímetros cúbicos)
  • Hielo picado

Elaboración:

  1. Coloca el vino en un recipiente. Pela los melocotones y córtalos en trozos.
  2. Añade los melocotones al vino junto con el zumo de naranja, la cáscara de naranja y la cáscara de limón.
  3. Deja macerar la preparación por un par de horas.
  4. Sirve con un poco de soda helada y hielo picado. Decora la copa con un trozo de cáscara de limón o naranja.

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Miraval Rosé 2016

 

 

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Rosae Arzuaga 2015

 

*Imagen: Uvinum y esimpraim

DO Navarra, gran variedad de vinos

 TAGS:De larga tradición, el vino Navarra es potente y nos deja una fuerte huella al paladar. Su gran variedad de vinos se debe a la gran extensión de sus viñedos con un total de 18.400 ha. Ello hace que se elaboren gracias a climas diversos, desde atlánticos, mediterráneos y hasta continentales. 

Las áreas de producción de los vinos se encuentran en cinco zonas concretas: Baja Montaña, Valdizarbe, Tierra Estella, Ribera Alta y Ribera Baja. Las variedades de uvas también son muy amplias, entre las tintas destacan la Cabernet Sauvignon, la Garnacha tinta o la Merlot, ocupando el 94% de la producción total de vinos. Entre las blancas, resaltamos el chardonnay, la garnacha blanca y la malvasía, con el 6% del total.

Un vino para cada ocasión

La DO de Navarra nos deja vinos de todas las clases, siempre a gusto del consumidor. Aunque los vinos tintos de Navarra son realmente la gran mayoría, la fama se la llevan los vinos rosados de Navarra, aunque también ofrece vinos blancos y los famosos vinos dulces de Navarra, con uvas moscatel.

Los vinos blancos son frescos y de color amarillo con notas en boca de ciertas frutas. Son ideales con pescados, aperitivos y entrantes como ensaladas o pastas más bien ligeras. Los tintos destacan por sus colores fuertes con sabores a frutas del bosque y notas de vainilla, una calidad excelente que llenan los restaurantes de ciertos países. Se recomiendan beberlos con patés, quesos, guisos de carnes y aves.

Por su parte, los rosados son los que tienen mayor protagonismo, al menos en España. Son frescos y nos saben a fresas, granada… van perfectos con cualquier tipo de arroz.

La variedad de uva moscatel es la responsable de los vinos dulces de esta tierra. Ofrecen un aroma exquisito y suelen tomarse en la merienda, acompañando a pastas y también a los dulces, aunque hay quien los suele tomar con quesos de cabra y azules. 

Si quieres descubrir lo mejor de Navarra, te sugerimos empezar por comprar vino de la región. Estos 2 que te recomendamos seguro que te gustan:

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Los vinos se visten de moda

Dame VidaEl diseño es una parte fundamental del éxito de un producto. Hasta hace poco el mundo del vino se mantenía aparte, porque se pensaba que el prestigio de una compañía se cimentaba en años y años de trabajo, pero también es verdad que todos aquellos que quieren disfrutar de un vino no tienen por qué conocer la trayectoria de cada bodega del mundo.

En 3 palabras: la etiqueta vende. Llama la atención. Y si detrás de la etiqueta hay un buen vino, se volverá a vender.

Ese pensamiento es que siguen muchas bodegas en todo el mundo, que se han lanzado a modernizar sus etiquetas, o a sacar líneas más jóvenes y comercialmente más agresivas. Os presentamos algunos ejemplos:

  • En primer lugar está el Dame Vida 2009, que aparece en la imagen de la derecha. Es una nueva bodega en Rueda que señala al vino como algo a la espera de cobrar vida en la copa.
  • Si nos vamos a Francia tenemos a la bodega Armand de Brigniac, que elabora alguno de los Champagnes mejor valorados del mundo. Y ellos realzan esa sensación presentándolos como ases:

Armand de Brigniac

  • Otro tipo de diseño es el de Julián Madrid Reserva 2005, un vino de Rioja que se presenta muy personal. Tan personal, que la uva de la etiqueta es, en realidad, la huella digital del propio Julián Madrid:

Julián Madrid Reserva

Coppola Petite Syrah

¿Qué os parecen las etiquetas? ¿Pensáis que puede ayudar a vender el vino? ¿Que sólo es marketing? ¿Cuál es vuestra etiqueta favorita?

Elaboración de vinos rosados

Con anterioridad hablamos del origen del vino rosado y de cómo ha evolucionado en cuanto a su producción y consumo hasta el momento, incluso explicamos la diferencia entre un vino clarete y un vino rosado. En esta oportunidad les dejaremos, de forma resumida, el proceso de elaboración de este tipo de vinos.

El color de los rosadosCualquier vino que pretenda llevar el título de rosado deberá ser un poco ácido, tener aromas afrutados y un poco de azúcar residual, que puede ser o no percibida al tomarlos. No obstante, su creación no responde a una única receta sino que existen al menos 3 métodos diferentes para su obtención.

El llamado vino gris se elabora de la misma manera que el vino blanco: una vez cosechadas, las uvas son prensadas y su jugo es fermentado. Debido a que el compuesto colorante del vino (antocianos) se encuentra en el hollejo o piel, este caldo casi no tiene color.

Un segundo estilo sería el de seguir los pasos de la vinificación de vinos tintos, es decir, la fruta cosechada se coloca en toneles o tanques de acero inoxidable para macerar por entre 1 y 3 días, con el objetivo de extraer color y compuestos químicos que se convertirán en aromas y sabores. Aquí por lo general el vino toma tonalidades que van del rosa al salmón y anaranjado intenso, también denominado ojo de perdiz.

Copa de RosadoPor último se encuentra el método Saignée, resultado de la maceración de las uvas previamente rotas en un período entre 12 y 24 horas, y que por lo tanto presenta una coloración que va del frutilla al de un tinto liviano. En todos los casos es el jugo libre de hollejos y semillas el que se fermenta a través de microorganismos denominados “levaduras” que consumen el azúcar del líquido y liberan como residuos alcohol y gas carbónico. Del mismo modo, en este proceso también permanece un residuo de azúcar sin fermentar, que brinda equilibrio a la acidez natural de la bebida. En algunos casos además, esta dulzura es perceptible con facilidad y muy buscada.

En la mesa, por ejemplo, estas versiones más azucaradas son compañeras ideales de platos marroquíes dulzones como el cous cous royal o recetas picantes de la India. Al tiempo que los más secos van bien con platos asiáticos como el sushi, vegetales cocidos e incluso ensaladas de hojas verdes. En conclusión, el rosado es una bebida ideal en un menú en tiempo de playa (se recomienda consumirlo joven), e incluso puede formar parte junto con los espumantes y los vinos blancos del brindis de fin de año.

El color de los vinos

Al comenzar con la degustación de un vino, lo primero que se considera es el color de éste, su apariencia, lo visual. Para poder apreciar su coloración de la mejor manera se debería hacer bajo la luz natural puesto que la luz artificial puede ser bastante engañosa. Es cierto que para muchos la luz de las velas puede ser conveniente, sobre un fondo blanco, para reconocer una tonalidad, pero en el caso de los vinos tintos y blancos, la luz del sol es la que permite de mejor manera poder encontrar sutilezas en su tonalidad.

Los cambios en el color del vino se deben a diversas variables, por ejemplo la cepa de la que procede, la forma de elaboración del vino, el tiempo que el hollejo haya estado en el mosto, el hecho de haber sido colocado en toneles de madera o no, su edad y la forma en la que se conservó el vino.

Color del vino

La gama de colores suele ser mucho más variada en los vinos tintos que en los blancos, en ellos el color va desde el púrpura intenso hasta tonos más castaños, granates o violáceos, pasando por una nutrida gama de intermedios: carmesí, bermellón, rubí, ladrillo, teja, etc. Siempre que se habla de estas tonalidades hay que dejar claro que siempre hay lugar a la discusión el respecto, no existe una paleta de colores que pueda considerarse un patrón y que permita calificar de forma exacta el color de un vino, salvo excepciones como por ejemplo el rubí y la teja.

Las antocianinas son los pigmentos que le dan el color rojo al vino, estos se encuentran en el hollejo de las uvas tintas y son extraídos por el alcohol. De acuerdo al tiempo que este hollejo se mantiene en contacto con el mosto es que se obtendrá un color más o menos intenso. Cuando el vino es joven, el rojo puede acercarse más al naranja y con el paso del tiempo éste se vuelve cada vez más cercano al castaño o al teja.

En lo que respecta a los vinos blancos, las tonalidades son menos y realmente parecería que los vinos blancos actuales son cada vez más claros y pálidos, incluso con cierto grado de transparencia que en otro tiempo hubiese sido considerado acuoso. Aquellos vinos que se podía decir que eran dorados ya no se ven por ninguna parte, por suerte, pues son los que se consideran de mala calidad por las falencias en su elaboración, ya que esa tonalidad se debe a un exceso de oxígeno. Otra de las características que ya no se suele ver en los vinos blancos es el enturbiamiento que los procesos de filtrado actuales han eliminado. Debemos aclarar que hay vinos blancos particulares, como el Jerez o la manzanilla, que pueden tener tonalidades doradas y no deberse a un mal proceso de elaboración.

La temperatura ideal para beber un vino

Temperatura del vinoLa temperatura del vino es un tema de larga data y de mucha controversia, como es de dominio popular el vino blanco se toma más frío que el vino tinto, pero ¿cuál es la temperatura exacta para poder disfrutar el vino en todo su esplendor?, trataremos de diluir este y otros interrogantes a continuación.

Usualmente los vinos son guardados en sótanos o sitios fríos de la casa, lugares que podrían llegar a los 11 grados centígrados, teniendo en cuenta que la temperatura ambiente normal fluctúa entre 18 a 25 grados centígrados. Estos detalles climatológicos aún complican más ya que todo dependerá de donde se encuentre y en que estación del año esté, el abanico de distintos climas se abre en un sinfín de alternativas que hacen imposible tener una temperatura exacta. De todas formas, siempre es recomendable usar termómetros de vino para comprobar la temperatura exacta.

La temperatura en los vinos tintos

Los vinos tintos se deben beber en lo que llaman temperatura ambiente, es decir, entre 16 a 18 grados centígrados, esta temperatura ayudará a guardar el sabor, aroma y cuerpo del vino.

Sin embargo:

  • Si el vino tinto en cuestión es joven la temperatura ideal será más baja, entre 12 a 15 grados centígrados, así podremos saborear su frescura, y algún matiz floral o frutal si lo tuviera.
  • Si el que tuviera en nuestras manos es un vino de crianza, la temperatura ideal deberá estar entre 16 a 18 grados centígrados, así apreciaremos su bouquet de la mejor manera.
  • Si el vino es de grandes añadas podría beberse hasta en 20 grados centígrados, aquí dependerá mucho el tipo de origen del vino.

La temperatura en los vinos blancos

Los vinos blancos definitivamente se disfrutan mejor fríos, más que los vinos tintos. Pero como en el caso de los vinos tintos, existen algunas variedades específicas de vinos blancos. Si el vino blanco que vamos a beber es un vino blanco joven, lo ideal es disfrutarlo por debajo de los 10 grados centígrados, hasta 7 u 8 grados es lo ideal, así resaltaremos sus aromas, sin llegar a desnudar su acidez o el sabor a alcohol.

Si el vino blanco es semiseco podríamos tomarlo hasta en 6 grados centígrados, destacaremos así su suave dulce y su sabor frutal. Los vinos blancos finos se disfrutan muy bien en 10 grados centígrados, entre ellos podríamos nombrar los vinos manzanillos.

Mención aparte reciben los vinos rosados, estos deben beberse preferiblemente por debajo de los 8 grados centígrados nunca menos de los 6 grados. Los cavas son recomendables beberlos entre 5 a 7 grados centígrados.

“Hay limonada”

Los foráneos que se acerquen estos días a León, mi ciudad, lo harán buscando esa Semana Santa del norte recia y solemne, en nuestro caso nada menos que declarada de Interés Turístico Internacional. Lo que no sé si esperan encontrarse es el bullicio que a pesar del posible -y habitual- frío se apodera de las calles, incomparable al de ninguna otra época del año. Y es que en León la Semana Santa son procesiones y, entre procesión y procesión, alterne; pero un alterne un tanto peculiar porque se hace… asesinando…

Hay limonadaNo se asusten los más políticamente correctos y disculpen la expresión, que parece tener origen medieval, pero en León nos pasamos la Semana Santa matando judíos.  Dicen que a principios del siglo XIV, cuando los cristianos leoneses habían tomado por costumbre atacar a los judíos locales el Viernes Santo para vengar la muerte de Jesús, las autoridades hicieron una excepción a la austeridad propia de las fechas y, para distraer el ánimo de los atacantes y disuadirlos de su intención, permitieron que en las tabernas del camino a la judería se consumiera una bebida alcohólica suavizada, a base de vino, zumo de limón y azúcar.

Ese se cuenta que es el origen de la limonada, que hoy se sigue sirviendo en todos los bares -“Hay limonada”, se lee por doquier- y que justifica un auténtico peregrinaje, en el que cada leonés y cada visitante se erigen en catadores improvisados en busca de las mejores elaboraciones de la ciudad.

Hoy la absurdamente inflexible legislación sanitaria complica la confección tradicional de la limonada, que después de esos inicios mencionados se sofisticó con la adición de cítricos, canela y frutas secas, una especie de sangría pero diferenciada de ésta por el dulzor y los aromas de especias, higos, pasas… Muchos son los bares que se han conformado con vender preparaciones industriales pero muchos otros también han buscado la forma de seguir ofreciendo un producto auténtico. La tradición sigue viva.

Para los que prefieren una opción menos dulce, tratándose esta de una tierra de vino, qué mejor que aprovechar la visita para probar alguna referencia de la zona. Son vinos que empiezan a despuntar y ofrecen una excelente relación calidad-precio, tanto en tintos como en rosados y ya, incluso, blancos.

Como sugerencias de la Tierra de León:

  • Vino Tinto: Pardevalles Gamonal, que podemos comprar en tienda por unos 7 euros/botella. Un vino fresco aunque goloso, con fruta roja madura y cierto toque amargo, estupendo para chateo y muy aceptable para comer.
  • Vino Rosado: La senda del burro (menos de 9 euros/botella), sin duda uno de los grandes, aunque menos conocido que otros; fresco, con fresa, cereza y otras frutas rojas.
  • Vino Blanco: Pricum Albarín barrica, fermentado y criado durante siete meses en fudre oval de roble francés. Manzana (parte de la uva se trae desde Asturias), aromas tropicales y un toque cítrico en un vino intenso y largo en boca, que tiene detrás nada menos que a Raúl Pérez, con lo que no es de extrañar que esté tan bien desarrollado. 13€/ botella.

Los 10 mitos del vino

Mitos y leyendas urbanas nos engañan continuamente. Hasta la degustación de París en 1976, el mito de que Francia era el único país que podría producir vinos de alta calidad vivía en la mente de enófilos. Aunque es posible que te rías de los mitos que siguen a continuación, algunas personas todavía están engañadas por ellos. Vamos a tratar de aclarar las cosas.

Mitos del vino

10. La fruta utilizada para describir el vino fue utilizada al hacerlo
A menos que estés comprando un vino elaborado con una fruta distinta de las uvas, está hecho a partir de la variedad de uva en la etiqueta, y no a base de las frutas que se utilizan para describirlo (por ejemplo, cereza negra, fresa, kiwi). Es comparable a los sabores artificiales, es decir, tienen un sabor similar a lo que se copian, pero no contienen el ingrediente real. Así que cuando veas “toques de frambuesa, cereza y vainilla” en la etiqueta, el productor simplemente describe cómo sabe el vino en similitud a estos componentes, que no fueron realmente utilizados en la producción del vino.

9. Se necesita una copa de vino diferente para cada tipo de vino
De nuevo, este es un mito que fue desacreditado hace mucho tiempo. Necesitas un vaso en forma de tulipán o una copa con los extractores hacia la parte superior para concentrar el aroma en tu nariz, pero las formas distintas de colocar el vino en las diferentes áreas de la lengua o para airear el vino más rápido no son necesarias. ¡Consigue un buen conjunto de copas (Riedel Ouverture Vino tinto, Zinfandel o unas sin tallo O Riedel) y guarda el espacio en tu armario!

8. No puedes envejecer vinos sellados con un cierre distinto
De hecho, los datos muestran que los tapones de rosca, o twist-off como se llaman a veces, son más consistentes en el sellado de vino que el corcho. Un estudio, citado en la revista Wine Spectator de 31 de marzo de 2005 en las páginas 59-60, encontró que los tapones de rosca permiten 0,001 centímetros cúbicos de oxígeno por día en promedio, frente a los tapones que permitían de 0,1 a 0,001 centímetros cúbicos de aire entrar en una botella de vino. De hecho, ¡7 de las 35 botellas selladas con corcho permitieron 0,1 cc! Eso significa que los twist-off son más coherentes y dejan entrar menos oxígeno con el tiempo, lo que resultaría en más envejecimiento de botellas. A la industria del corcho le gustaría que creyeras lo contrario, pero no lo compres, las tapas roscadas están aquí para quedarse y no tendrás problema en dejar que estos vinos envejezcan.

7. Burdeos, Borgoña, Champaña, Jerez y Porto son las variedades de uva
Gracias a un sistema de etiquetado confuso desde Europa se trata de un error común que hacen los consumidores de vino. Ciudades de Francia, España, Italia y Portugal, entre otros, limitan la producción de variedades de uva en su área. Para que una bodega reciba la aprobación legal y la etiqueta de su vino, ha de hacerse en la forma que manda la organización que supervisa la producción allí. Eso significa que “champán” no es una variedad de vino, sino el lugar donde se hace un poco de vino espumoso. ¿Quieres hacer un vino no espumoso en la región de Champagne y llamarlo Cabernet Sauvignon escribiéndolo en la etiqueta? No se puede. Lo mismo con el Burdeos, que es una mezcla de diferentes variedades de uvas rojas, Borgoña, que es principalmente a partir de Pinot Noir, y el Porto, que se hace de diferentes variedades de uva roja y blanca.

6. Maridar el vino blanco con pescado o pollo y el vino tinto con carne roja
Aunque esta es la respuesta más común a “con qué vino debería emparejar los alimentos”, es incorrecta. La mejor forma de maridar la comida y el vino es por análisis de los sabores de la comida y los sabores del vino. Por ejemplo, si vas a asar el pescado de la temporada con un poco de sal, limón y mantequilla, decidirte por un Sauvignon Blanc agradable con notas de cítricos, o un Chardonnay con sabores a mantequilla sería un gran trabajo. Sin embargo, si el salmón será cubierto con salsa de zarzamora, sería más adecuada la elección de un vino tinto afrutado como un Pinot Noir, Merlot, o incluso un Syrah. Lo mejor que puedes hacer es leer la descripción de la etiqueta de los vinos y luego emparejar con su semejante. También es útil comprender que los vinos con taninos firmes funcionan mejor con platos salados, o que los vinos ácidos necesitan de un plato con un poco de ácido, o que la comida picante cómo funciona mejor es con vinos con un poco de azúcar residual y no un nivel elevado de alcohol. Sólo recuerda que no hay reglas estrictas y rápidas para esto.

5. Los amantes del vino son snobs
Sólo las personas que viven en Napa o de Burdeos son… No, estoy bromeando. En realidad, los amantes del vino más serios son los estudiantes del mismo y tienen los pies en la tierra. Es la gente que enmascara la ignorancia con arrogancia la que tiene que vigilar. Los verdaderos amantes del vino continúan apasionadamente su educación vinícola, y están dispuestos a compartir sus conocimientos y una copa con cualquier persona interesada.

4. Puedes discernir la calidad del vino mirando las lágrimas que deja en la copa
Agitas tu copa, la dejas reposar y observas que una fina capa transparente se ha pegado en el interior del cristal, y comienza a gotear hacia abajo. Algunas veces conocido como las lágrimas, se trata simplemente de una pequeña cantidad de alcohol y agua que se adhiere a la superficie del vidrio, entonces el alcohol se evapora y el agua gotea de regreso al interior de la copa ¿Por qué? El agua es un componente principal del vino y el alcohol se evapora mucho más rápido, así que cuando dejas la copa, el alcohol se evapora y la tensión superficial del agua aumenta provocando la formación de gotas de agua de las que toma el control la gravedad. Esto no es una medida de la viscosidad o la calidad del vino, así que no te preocupes.

3. Beber vino tinto a temperatura ambiente, y los vinos blancos refrigerados
Aunque esta idea no es necesariamente mala, la interpretación casi siempre lo es. Muchos ven esto como que se debe dejar el vino tinto en el mostrador para que pueda llegar a la temperatura ambiente actual, y que el vino blanco hay que abrirlo recién sacado de la nevera. La verdadera idea detrás de la temperatura ambiente para el vino tinto estaba a unos 60 grados Fahrenheit, la temperatura típica de una “sala” cuando se popularizó este dicho. Muchos profesionales están de acuerdo, la mejor manera de disfrutar del vino, si no tienes el lujo de un dispositivo de almacenamiento con temperatura controlada, es poner tus vinos tintos en la nevera durante unos 5 a 15 minutos antes de consumir, los vinos blancos alrededor de 20 – 30 minutos. Si almacenas tu vino en la nevera, sacar los blancos durante al menos 15 minutos antes de servir, los tintos, al menos 30. Una vez más, no es una ciencia exacta, pero en general está buscando alrededor de 60 grados Fahrenheit en un tinto, un poco inferior para un blanco, y todavía un poco más frío para todo lo espumoso. Algunos sostienen que los matices no se observan en los vinos blancos que están demasiado fríos, lo cual es cierto.

2. Todos los vinos mejoran con la edad
En realidad, un número muy pequeño de los vinos tienen la estructura adecuada para soportar el envejecimiento. La mayoría de los vinos se hacen con la intención de abrirse dentro de pocos años. La pequeña cantidad de vinos que reunen la mayoría de trofeos de la prensa son los que se han construido durante más tiempo de envejecimiento, y la mayoría de la gente ni siquiera compra estos vinos. Así que si has estado guardando Zinfandel blanco desde hace 10 años porque crees que es cada vez mejor, puede ser que desees reducir tus pérdidas ahora. (¿Puedes decir Re-regalo?)

1. Oler el corcho en un restaurante te dirá si el vino es malo
El corcho huele a… bueno, a corcho, y no te dará una indicación de la calidad del vino. Es el vino el que desea el olfato, el corcho sólo se ofrece para un examen rápido. ¿Qué debes estar buscando cuando el mesonero te muestra el corcho? Si estás comprando una costosa botella, la cosa más importante que se quiere evitar es el fraude, y si estás en un restaurante de renombre, que van a comprar de fuentes confiables, pero de nuevo, esta es sólo una precaución. ¿Aparece el nombre de la bodega, el logotipo o información de otras marcas en el corcho? ¿El corcho ha sido dañado, comprometido, permitió la filtración de alguna manera? ¿Si es una botella más cara, el año estampado en el corcho coincide con la cosecha del vino?

Hoy te enseñamos 2 vinos que rompen cualquier mito:

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Vía: TopTenz