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Un tapón mágico para conocer el estado de las bebidas

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Los avances de la tecnología actual han logrado beneficiarnos en muchas facetas de la vida cotidiana, aportando soluciones a las tareas más básicas del hogar y en esta oportunidad se ha desarrollado un tapón que permite conocer el estado de las bebidas.

En el sector de los alimentos y bebidas la evolución no se limita únicamente a los sabores o mantenimiento de propiedades organolépticas por más tiempo, sino que también abarca el terreno del empacado para facilitar la resolución de problemas a los compradores.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Berkeley (California) en alianza con la National Chiao Tung de Taiwan, han desarrollado un tapón para botellas que permite al consumidor saber a primera vista si el contenido del envase se encuentra buen estado o no.

Este nuevo tapón fue creado a partir de la tecnología de impresión en 3D y puede ser utilizado en envases que contengan cualquier clase de líquido.

Los ingenieros involucrados en el proyecto han utilizado una impresora en 3D, pero el tapón adicionalmente está conformado por una serie de censores y circuitos que de forma inalámbrica permiten informar al usuario si el contenido de la botella es apta para el consumo.

El envío de señales eléctricas por parte del tapón alerta sobre la presencia de bacterias en el líquido. Para utilizarlo solo debe ponerse boca abajo la botella, esto permite que el líquido entre en contacto con el tapón.

Por el momento esto es solo un proyecto pero podría trascender las fronteras del hogar y llegar a los supermercados para facilitar las compras al consumidor y las ventas a los distribuidores.

Definitivamente con este tipo de tecnología inteligente nuestras preocupaciones a la hora de elegir bebidas se verán resueltas, y seguirá siendo de utilidad a la hora de consumirlas en casa al conocer el tiempo de almacenamiento adecuado.

 *Imagen: Jing (flickr)

Vino elegante, vino equilibrado, vino evolucionado y vino estable

Vino equilibrado

Seguimos explicando las expresiones de cata más comunes, y hoy toca el turno a 4 expresiones de uso muy común: Vino elegante, vino equilibrado, vino evolucionado y vino estable.

Como siempre, los criterios para calificar un vino son subjetivos (y de ahí el gusto por catar y descubrir el vino por nosotros mismos, independientemente de lo que digan los demás), así que lo que para algunos puede ser un vino estable, para otros puede ser un vino evolucionado.

Y es que vamos a empezar por estos 2 últimos términos, que podemos usar como antónimos: Vino evolucionado y Vino estable. La pregunta a la que responden es si el vino sigue sabiendo igual que la última vez que lo probamos (si no es la primera vez que catamos una botella de este vino), y normalmente se refiere a catas realmente alejadas en el tiempo (más de un año).

Un vino estable es aquel que no cambia en sus características con el paso del tiempo. Compramos 2 botellas de un vino, probamos 1 hace 2 años y otra hoy, y saben igual o, al menos, el vino no ha empeorado significativamente. El vino es estable.

Lo contrario sería un vino evolucionado, es decir, un vino que sí ha cambiado significativamente a lo largo del tiempo. En principio, lo normal es que todos los vinos evolucionen, por lo que si se indica en la nota de cata suele ser porque el vino ha evolucionado para mal.

En cualquier caso, todos los vinos tienen una curva de evolución (en función de cómo se haya elaborado), en la que primero mejoran hasta alcanza su momento óptimo de consumo y luego empiezan a empeorar. Cuando se habla de un vino evolucionado, lo más probable es que se refieran a vinos que ya no están en su mejor momento.

También queremos hablar de los vinos elegantes y los vinos equilibrados. La elegancia de un vino se puede decir de los aromas y de los sabores, pero normalmente se usa más para los aromas, y se refiere a los vinos en los que determinados aromas (fundamentalmente los aromas a madera en los vinos con crianza) se aprecian con claridad pero sin llegar a tapar otros aromas secundarios. Es decir, que permiten apreciar toda la diversidad de aromas del vino. Es un término relacionado pero no idéntico al de delicadeza de un vino, porque un vino delicado siempre es elegante, aunque no siempre un vino elegante es delicado. La diferencia la marca la intensidad de los aromas. En cualquier caso, suele ser un término positivo, a no ser que te gusten los vinos que sólo muestran un aroma principal.

Cuando hablamos de un vino elegante en boca, queremos decir que se aprecian todos los sabores de forma más o menos armónica. Aunque cuando se aprecian muchos sabores sería más acertado decir que se trata de un vino amplio, y si queremos hablar de la armonía de sabores en realidad de lo que estamos hablando es de un vino equilibrado, un vino cuyos caracteres gustativos y olfativos se presentan bien conjuntados y sin defectos.

Si estos días vais a comprar vino online y queréis probar un vino elegante podemos sugeriros el Sumarroca Boria, un ejemplo de cómo la madera armoniza con los aromas propios de la buena tierra y la buena uva.

Los vinos equilibrados son aquellos que huelen y saben de forma coordinada, que no sorprende con sabores que no te imaginas al olor, por lo que resulta armonioso. Es un adjetivo elogioso, así que no lo uséis cuando un vino sólo huele y sabe a una sola cosa. Ya hay una palabra para eso, que explicaremos pronto. El equilibrio de un vino habla de la cantidad de aromas y olores, sino, precisamente, de su equilibrio, de su conjunción ante nuestros sentidos.

Como vino equilibrado, un buen ejemplo sería el Oda 2006, bastante interesante de aromas y que luego en la boca confirma su buena nariz. Excelente. ¿Y vosotros? ¿Podríais darme un ejemplo de cata donde se usen algunos de estos términos?

 

Cómo distinguir los cavas

Disfruta del cavaUna forma de diferenciar los cavas, como diría el Uviner Carlos Sánchez, es el precio. Evidente, es cierto. Ahora bien, el precio no nos va a decir cómo va a saber el cava, pero en la etiqueta hay indicaciones que nos ayudarán un poco más. Vamos con ellas.

La primera indicación viene marcada con el nombre del Cava. No es lo mismo un cava Brut Nature, que un Extra Brut o un Semiseco. ¿Qué quieren decir estos nombres?

Los cavas se elaboran, tradicionalmente, mediante un proceso de doble fermentación. El mosto se transforma en vino mediante la fermentación, y un vino que vuelve a fermentar se convierte en espumoso. En ese proceso el azúcar del vino se transforma en alcohol, por lo que la forma más fácil de volver a conseguirla es añadir azúcar al vino.

Pues bien, la indicación de Semiseco, Brut, Extra Brut,… se refiere a la cantidad de azúcar que se añade para elaborar el cava, y nos dará una idea sobre el sabor más o menos dulce del cava resultante. La correspondencia es la siguiente, de menos a más dulce:

  • Brut Nature: sin adición de azúcar, o hasta 3 gr de azúcar por litro
  • Extra Brut: hasta 6 gr de azúcar por litro
  • Brut: hasta 15 gr de azúcar por litro
  • Extra seco: entre 12 y 20 gramos de azúcar por litro
  • Seco: entre 17 y 35 gramos de azúcar por litro
  • Semiseco: entre 33 y 50 gramos de azúcar por litro
  • Dulce: más de 50 gramos de azúcar por litro.

Como lo más laborioso es provocar una segunda fermentación sin añadir azúcar, los cavas más valorados por los entendidos son los Brut Nature, pero al final se trata, como siempre, de una cuestión de gustos. No dejes que nadie te critique si te gustan los cavas dulces.

Eso sí, cada cava, por su sabor, combinará mejor o peor con diferentes comidas. Los cavas Secos o Extra secos son apropiados para los aperitivos, los Brut y Brut Nature con la comida y los semisecos y dulces para los postres.

Otra información a considerar es la de Cava Reserva, o Gran Reserva, y no tiene que ver con la elaboración del cava sino con el tiempo de crianza del cava. Según la D.O. Cava, un Cava Gran Reserva es aquel que ha pasado más de 30 meses de crianza. En cuanto a los cavas Reserva, o Reserva Especial, se trata de nombres comerciales de cada que no añaden una información exacta sobre el cava, así que no merece la pena fijarse en ello.

Cómo disfrutar más del Cava

Sírvelo muy frío, pero no lo metas en el congelador. Cuanto más lentamente se enfríe el cava (como cualquier vino), mucho mejor. Si tienes que hacerlo, lo mejor es una cubitera con hielo y con algo de agua (el agua se enfriará y enfriará el Cava de forma progresiva). Y si quieres que el hielo dure más, añade sal al agua 🙂

Sírvelo con la copa inclinada, para evitar que el cava desprenda mucha burbuja y se derrame.

Fíjate en la fecha de expedición del cava. Las bodegas sacan partidas varias veces al año, y cuanto menos tiempo haya pasado, mejor. Por eso es mejor comprarlo cuando lo vayas a consumir, y no guardarlo.

Las copas aflautadas son mejores para la cata, porque concentran aromas y se formará un hilillo de burbujas. Las copas anchas clásicas sirven para que el cava se desbrave (pierda burbujas), para aquellos que no quieren sentir tanto cosquilleo.

Comenta los cavas que pruebes en Uvinum. Así descubrirás las delicias del cava a otros Uviners, y ellos te podrán enseñar nuevos a ti. 

Degustar o catar un vino

Catar vino¿Degustar o catar? En realidad, ambos son sinónimos, aunque puede que el primero sea mejor aceptado por todas aquellas personas que han sido atraídas por una botella de vino, que sintieron el placer de degustar un buen vino y quieren lograr que la experiencia se repita, sin convertirse por ello en técnicos ni críticos de la famosa bebida. Es que el término catar suele asociarse a expertos de la degustación del vino, aunque no necesariamente debe ser tomado de esa forma.

Hugh Johnson, un experto en el mundo del vino, decía en uno de sus libros:

“Mucho vino de buena calidad, incluso gran vino, es desperdiciado. Fluye sobre lenguas y a través de gargantas no sincronizadas con él, no receptivas ante lo que él puede ofrecerles. Personas preocupadas o absortas en una conversación que acaban de ingerir una fuerte bebida alcohólica que ha entumecido su sentido del gusto, o han engullido una ensalada con vinagre que se ha impuesto a aquél; que están resfriadas, o que, simplemente, ignoran dónde radica la diferencia entre un vino corriente y un gran vino. Nada de lo que puede hacer un vinicultor exime de la necesidad de un bebedor sensitivo o interesado”.

Es que la degustación es la capacidad de transformar un acto común, cotidiano, en uno que sea más reflexivo, con un mayor detenimiento en lo que se está haciendo. Cuando se cata o degusta un vino se está intentando descifrar sus secretos, obtener en un sorbo la mayor información sobre el producto que nos sea posible. Los expertos les llaman características organolépticas, entre nosotros, hacen referencia al aroma, el color, los sabores ocultos del vino.

Degustar vinoCuando se visita una bodega es posible que se nos invite a la sala de degustación, y es probable que llame la atención su decoración escasa, la falta de adornos o elementos capaces de distraer la atención, esto es así por una sencilla razón: todos los sentidos deben estar abocados al vino que se degustará. Incluso los degustadores profesionales, en general enólogos, deben concentrarse al máximo y por ellos es que estas salas son austeras en mobiliario y decoración.

Según los expertos en la degustación o cata del vino se presentan diversos factores: el estímulo, la sensación y la percepción. El primero obviamente es el vino a degustar, la sensación es un fenómeno subjetivo, dependiente de la estimulación de los sentidos y por último tenemos a la percepción que es lo que interpreta las sensaciones.

Justamente el último factor, la percepción, es el que requiere de un aprendizaje, para lograr que se independice de experiencias anteriores, que sea objetiva. Es importante tener en mente que la calificación de un vino como “rico” dependerá de apreciaciones personales, sin embargo cuando se habla de vino seco o astringente, se está haciendo referencia a un adjetivo más objetivo ya que son conceptos que se pueden compartir.

Cómo leer una etiqueta de vino

En una botella de vino hay mucha información a interpretar. La etiqueta del vino es una de las partes más importantes; es – junto con la contraetiqueta, el tipo de botella, la cápsula y el tapón – como la matrícula del vino, su seña de identidad. En ella, además de disfrutar de su diseño (marca distintiva y comercial), podrás averiguar los elementos más importantes del vino en cuestión: la/s uva/s, el productor o bodega y la añada.

Etiqueta de vino

  1. La uva, ya que inmediatamente puedes decidir si es el tipo de vino que quieres beber.
  2. El productor/bodega/enólogo, porque algunos son muy buenos y otros no tanto.
  3. El año de la cosecha debido a que algunos son mejores que otros en función de las circunstancias climatológicas que sufrió el viñedo (en un restaurante, por ejemplo, yo siempre verifico que el año de vendimia que me sirven es el que ordené – puede ser más caro o no tan bueno).

Además de esas 3 informaciones, descubrirás: su grado alcohólico, el volumen contenido, la identificación y localización de la bodega, el registro embotellador, su denominación de origen y los registros de sanidad y de exportación, estando expresamente prohibido el que la etiqueta incluya cualquier dato que induzca a equivocación.

Respecto a la contraetiqueta del vino, es donde suele aparecer el sello oficial del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, una nota de cata, sugerencias de servicio o maridaje y el periodo de envejecimiento del vino: crianza, reserva o gran reserva.

Y es que leer una etiqueta de vino puede ser tan fácil como leer el alfabeto o tan difícil como intentar descifrar un idioma extranjero, todo depende de quién es la etiqueta y de dónde proviene. Desentrañar los misterios que encierra una botella de vino antes de ser abierta, leyendo su etiqueta, da para escribir un libro, pero intentamos proporcionaos las claves más importantes.

Las etiquetas del Nuevo Mundo tienden hacia el planteamiento de “esto es de lo que se trata”, con la variedad de uva o mezcla claramente etiquetados, el productor, donde se cultivaron las uvas y el contenido de alcohol fácilmente a la vista. En los vinos del Viejo Mundo tienen fama de “enmascarar” información clave, pero esto no es así en absoluto. Si sabes lo que buscas, puedes descifrar la información de la etiqueta pertinente con muy poco esfuerzo. En lugar de la variedad, el lugar es la pieza principal de información en la etiqueta del vino – de dónde es el vino. Los vinos del Viejo Mundo son vinos de una inversión muy elevada en su terruño (terroir), no necesariamente en la uva específica, por lo que si conoces la región, entonces también tendrás la información de las posibles uvas que se abrieron paso en la botella.

Os dejo algunos ejemplos que he encontrado de interpretación de etiquetas de vinos de otros países (en inglés):ItaliaAlemaniaFrancia (Borgoña)Francia (Alsacia)Nuevo Mundo… ¿Tienes más ejemplos? ¿Alguna duda al respecto? Espero vuestros comentarios. 😉