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Estrella Damm, anuncio del verano 2011

En el terreno publicitario Estrella Damm es la marca de los veranos, como Freixenet lo es durante las Navidades. Y lo ha conseguido a base de crear anuncios que transmiten una historia interesante, con buena música, diversión y un toque de romanticismo. Vamos, la tradicional aventura de verano.

El lema de la campaña es “Mediterráneamente“, y cada año la historia se desarrolla en un punto específico de la geografía española (hasta ahora), siempre con el mar y las costas del mar Mediterráneo como gran protagonista, tanto o más que las personas que aparecen.

Después de varios años centrándose en las islas Baleares, en 2011 Estrella Damm se vuelve a la península, y en este caso, más que a una zona concreta (Roses) el anuncio se centra en el Bulli, el restaurante de Ferràn Adrià, que ya colabora en la elaboración de la cerveza Damm Inedit 75cl.

El anuncio cuenta en pasado el verano de un cocinero de prácticas, y sus recuerdos más importantes, en los que el mar, la cerveza Estrella Damm y una chica ocupan un lugar privilegiado.

Todos los anuncios veraniegos de Estrella Damm se han caracterizado, también, por la cuidada selección de los temas musicales, algunos de los cuales han llegado a ser, prácticamente, la canción del verano. Este año le toca el turno a “I wish that I could see you soon” de Herman Düne.

El anuncio se estrenará en televisión el Lunes 30 de Mayo, así que disfrutad del avance.

¿Qué os parece? ¿Está a la altura?

También os enseñamos, por si queréis comparar, otros anuncios de cerveza.

Cerveza y la leyenda de Gambrinus

Gambrinus

Como muchas cosas de las que vemos cotidianamente en nuestras vidas tienen detrás una historia y en algunos casos una  leyenda, la cerveza no se escapa a este imaginativo popular que hoy os contamos, estamos seguros que después de leer esta interesante y fantástica leyenda ya no volveremos a ver a la cerveza tan ligeramente como antes.  Además de poder alardear de saber cómo y quién invento la cerveza, mitológicamente hablando claro está, aunque creemos que esta versión es más divertida que la real.

La leyenda de la cerveza

En el famoso pueblo cervecero belga de Fresnes en Flandes, allá por el siglo XIII, existía un joven aprendiz de vidriero que llevaba por nombre Gambrinus, este mozo estaba perdidamente enamorado de una bella joven, que tenía por nombre Flandrine pero como el amor es caprichoso, la bella Flandrine no correspondía el amor del pobre Gambrinus.

Gambrinus desconsolado por el rechazo de su amada, no tuvo mejor idea que acabar con su vida, para ello el desahuciado joven se fue al bosque del pueblo, en donde se iba ahorcar y acabar su suplicio amoroso, pero justo en el preciso instante que iba abandonar este mundo, Gambrinus tuvo una aparición.

Se trataba del mismo diablo en persona, quien había ascendido del infierno para ofrecerle un pacto a cambio de su alma. El  pacto entre Satanás y Gambrinus, consistía que el príncipe de las tinieblas le daría los talentos y el don para ganar el amor de Flandrine y si no podía lograrlo le enseñaría como olvidarla.

Desde ese momento el joven Gambrinus se convirtió en un excelente bailarín y un diestro músico, artes que utilizó para conquistar a su amada, pero sin ningún éxito, el amor de Flandrine le seguía siendo esquivo. Al diablo solo le quedaba cumplir la otra parte de su pacto, debería enseñarle a olvidar por completo a su amada.

El diablo ciñéndose a su palabra le enseñó a Gambrinus, a preparar un amargo brebaje, elaborado a base de malta, cebada y lúpulo, maravilloso elíxir el que llamó “cerveza”, esta bebida espumosa al ser bebida por el joven Gambrinus, tenía el poder de hacer olvidar el desamor de Flandrine e inclusive olvidarse de ella por completo. Desde ahí el joven Gambrinus se convirtió en rey, en el rey de la cerveza. Hoy Gambrinus es el patrón no oficial de la cerveza en Bélgica, además de ser el nombre de una famosa cerveza belga.

Ahora toca probar cervezas y decidir cuál va más acorde con tus gustos, así que te recomendamos algunas muy diferentes:

  • Damm Inedit 50cl: Elaboración dirigida por Ferrán Adriá para Cervezas Damm, es una cerveza suave, con poco amargor, con notas a cítricos y muy fresca. Una cerveza lager cremosa para disfrutar en cualquier momento. Divina.
  • Rochefort 8: Una de las famosas cervezas trapistas. Las cervezas trapistas son aquellas cervezas con receta tradicional de abadía que se siguen elaborando en la propia abadía, a cargo de los monjes y en la que parte de los beneficios se dedican a la ayuda social. Garantía de tradición.
  • Chimay Red (Rouge): Dentro de las cervezas trapistas (o trapenses), la Chimay es la más comercial y económica de todas. Suave, ligeramente dulce, tostada y buenísima para un rato agradable.
  • Duff Beer: La preferida de Homer Simpson. Desde Alemania nos llega la cerveza oficial de la familia Simpson. Una rubia fresquita, espumosa y con un toque amargo al final perfecta para los aperitivos.

¿Por cuál te decantas? ¿Tradición, innovación, o cerveza de autor? ¿Cuál es tu preferida?

Lanzamos las categorías Destilados y Cervezas: pero hay mucho más…

Destilados

Estos días son apasionantes, y es porque ya tenemos a la venta destilados , licores y cervezas en Uvinum

Llevamos mucho tiempo trabajando en ello para poder lanzar estas nuevas categorías de productos. El objetivo es poder ofrecerte cualquier tipo de bebida alcohólica, y no únicamente vinos y espumosos. 

Y ya ponemos a tu disposición casi 3.000 nuevos alcoholes  que están disponibles a la venta: whisky de todo tipo (escocés, irlandés y bourbon americano), la ginebra más selecta, ron de casi cualquier parte del mundo, tequila mexicana , absenta,  cervezas tanto nacionales como de importación, etc… y otras maravillas por descubrir. Y anunciaremos en breve alguna categoría más, ¡pero esto será para otro post!

Este cambio es más mucho grande lo que parece. Uvinum ya no es el servicio que pensábamos hacer en los inicios sino que se está construyendo algo mucho más potente para cualquier amante del vino u otras bebidas alcohólicas

El hecho es que llevamos casi 1 año y medio de vida (es poquísimo para un nuevo servicio), pero en el cual, hemos aprendido muchísimo.  Creemos definitivamente que nuestra web y marca tiene como único objetivo  recomendarte de forma única en el mundo para que compres tus vinos o alcoholes favoritos en Uvinum. Al mismo estilo que puede hacerlo Amazon pero en otros productos. 

En definitiva, Uvinum es un site de social ecommerce (marketplace) dentro del sector de las bebidas alcohólicas y complementos/accesorios alrededor del mundo del vino. Nuestro objetivo es ser el Amazon de las bebidas alcohólicas. ¿Bonito objetivo no?

Pero curiosamente muchas veces nos han preguntado:

¿Se puede comprar en Uvinum? ¿Uvinum vende?

Rotundamente, SÍ. A eso nos dedicamos 🙂 Te diré más: tienes que comprar en Uvinum. La pregunta ha sido muchas veces motivada por nuestro reenfoque. Lógico, pero entendemos la venta como una consecuencia de una recomendación bien hecha. No nos dedicamos a vender, sino a ayudar al usuario a comprar.  ¿Y quién recomienda? Todos. Todos los que ponen su granito de arena en Uvinum para hacer más interesante el servicio

Para ello, estamos  construyendo un servicio fundamentado en 4 pilares clave:

  1. Queremos tener el mayor y más completo catálogo del mundo de bebidas alcohólicas y complementos/accesorios del vino.
  2. Ofrecer una experiencia de compra única y personalizada (¡noticias en pocas semanas!).
  3. Recomendaciones sociales para escoger siempre el producto que más le conviene al usuario.
  4. Gran facilidad en la elección y compra de bebidas alcohólicas. Sabemos que tenemos que mejorar pero veréis grandes novedades en breve.

Es un momento mágico el que vivimos. El de la reconversión definitiva para dar el gran salto. Porque este salto que genialmente dió Bob Beamon en Méjico 

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Es lo mismo que queremos hacer nosotros. Un salto fantástico pero el juez que lo válida/rá eres TÚ. Ahí va el desafío… ¿qué nos dices?

Consumo de vinos en Brasil

El vino en BrasilConsumidores de Cachaça y cerveza, los locales parecen no tener hábito de tomar vino. Incluso, muchas veces, los compradores eligen vino de uvas para mesa o híbrido en detrimento del vino elaborado a partir de uvas vitis viníferas —vinificables—, como el Cabernet Sauvignon o Merlot, por ejemplo.

Según estudios de mercado, de los 350 millones de litros de vino que se producen al año en Brasil, 268 millones son vino común y 82 millones vinos finos. No obstante, lo que sí parecen disfrutar los nordestinos, y cada vez más, son las burbujas. En 2007 se comercializaron en el país 12 millones de litros de espumosos; siete millones y medio provenían de bodegueros locales. Afamados ya por sus frescos y refrescantes Prosecco —espumantes elaborados con la cepa Prosecco—, en Brasil se producen espumosos bajo el método charmat (del año en tanques de acero inoxidable) y por el método tradicional o champenoise, obteniendo un caldo untoso y denso, resultado de casi dos años de reposo del vino con las levaduras.

 

Igualmente, este país se destaca también por sus espumosos dulces tipo Asti, de uva moscatel, con alta concentración de azúcar y baja graduación alcohólica, muy frutales y fáciles de beber. A diferencia de los demás, se cree que los mejores ejemplares de esta bebida se encuentran en viñedos ubicados en la línea del Ecuador, concretamente en el Valle de San Francisco. Hasta hace algunos años no se creía posible la elaboración de vinos de calidad en climas tropicales.

En cambio, en la actualidad, los enólogos locales afirman que, aunque el cultivo en el trópico desgasta rápidamente las plantas (el fruto madura dos veces en el año), se obtienen uvas de gran concentración de azúcares, ideal para la producción del espumante tipo Asti. Incluso, las botellas producidas en la zona por Miólo Wine Group, una de las bodegas más fuertes del país, han sido catalogadas como las mejores de Brasil. Esta empresa fue de las primeras en descubrir el potencial del país, cuando su director, Adriano Miólo, tuvo la visión de contratar, en 2001, al enólogo francés Michel Rolland, como asesor.

Tal fue el interés de los franceses en el desarrollo de la industria del vino y el espumante en la zona, que la multinacional Moët Chandon abrió una planta en Garibaldi, pura y exclusivamente dedicada a abastecer el mercado interno. El director de enología de Chandon, Philippe Mével, dijo a galería que inauguraron la bodega porque “el consumo de espumantes en el país era inmenso y el potencial de producción increíble”.

En funcionamiento desde 1998, la empresa elabora allí sólo productos para los segmentos más altos del mercado —Reserva Especial, Excellence y Pasión (espumante rosado)— y domina en ventas en el margen que parte de los 30 reales. “Producimos espumantes livianos, frescos, sencillos de tomar. Una particularidad de Chandon Brasil es que adicionamos a los espumantes un porcentaje de Riesling Itálico, una cepa diferenciadora y de expresión única en este terroir”, explicó Mével.

Vino vs. Cerveza

Mucho se ha hecho referencia acerca de la diferenciación que se hace entre las distintas estaciones climáticas del año y cuáles son las bebidas a tomar según su temperatura. Según la historia reciente de la gastronomía, la cerveza es una excelente bebida para las actuales jornadas de calor, pero el vino, ¿es para todo el año? Aquí, entonces, la respuesta.

El vino, la cerveza y cuándo degustar una de ellas

Antes vale aclarar que la industria vitivinícola ha avanzado mucho de la mano de la tecnología en los últimos años, por lo cual los procesos de producción han evolucionado y han perfeccionado las bodegas de todo el mundo. Así como los cultivos ganaron con los avances, el producto final se ha refinado.

Fue precisamente ello que dio lugar a un renovado consumo de la bebida a base de uva y que permitió instalar la idea de que el vino ya no es sólo una bebida para acompañar una comida, sino para todo tipo de eventos. La historia afirma lo contrario: antes, se lo consumía por la noche, pero no en una fiesta, o en una comida no relacionada con la bebida.

Vino y cerveza

Pues bien, al recordar el crecimiento en los últimos tiempos, la discusión hoy difiere en cómo se instala la idea de qué consumir cuando hace calor y qué consumir en invierno. Queda claro que con 30 grados de temperatura, siempre dentro de las bebidas alcohólicas, la cerveza se posiciona como tal.

Pero quien gusta del vino también consume cerveza, pero al mismo tiempo puede pensar en un vino blanco, bien helado, dulce o seco, un espumante. La diferencia que la cerveza se la toma al pasar, en una tarde o bien antes de comer. El vino, en cambio, se lo asocia directamente al instante de comer.

Aquí entra en juego el papel de las agencias de publicidad, que transmiten con éxito un mensaje directo hacia los jóvenes. Las bodegas, en cambio, no logran insertar ese target juvenil. Además, en las comidas informales o al salir de tapas, la cerveza se instala como referente. El vino, en cambio, no.

Por tendencia de las bodegas en los principales países productores de vino, se lo consume cada vez más en todo momento del día y la circunstancia del caso, como una fiesta, una recepción o un evento determinado. Quien consume vino, también consume cerveza, en general. Quien consume cerveza, no siempre consume vino.

La comparación existe pero pierde fuerza con el paso del tiempo, porque mientras la bebida gaseosa amarilla respeta sus orígenes y apunta su mensaje a ello, el vino gana terreno. Se consume más tinto que blanco, pero cada día encuentra más adeptos a beber una copa, en cualquier horario, y en cualquier temporada.

El origen del vino

Existen 2 mitos sobre los orígenes de la fermentación. El primero es que la cerveza fue “inventada” o más exactamente, descubierta, por casualidad. El segundo, que el vino fue también un accidente. Es muy poco probable que, dado el elegantemente sencillo y a la vez tan complejo proceso de elaboración de cerveza, la cerveza no fuera más que un tropiezo. Lo mismo ocurre con el vino, aunque es probable que nuestros antepasados observaran cómo los zumos de frutas cambiaban cuando se dejaban descomponer o pudrir en ciertas condiciones.

El porqué es poco probable que el descubrimiento del vino fuera un accidente se debe al descubrimiento de las semillas de uva, o pepitas, que se encuentran en abundancia en las partes bajas de Georgia – el de Rusia. Las pepitas han sido fechadas con carbono y se estima que tienen alrededor de 7.000 años de antigüedad. Lo que hace que estas pepitas sean excepcionales no es sólo su abundancia, sino su forma. Las pepitas que se han reunido para el cultivo difieren de las semillas silvestres en forma e información genética.

Todas las modernas uvas cultivadas son hermafroditas, o poseen las características de ambos sexos. Esto es porque nuestros parientes de la Edad de Piedra tardía cosecharon sólo vides femeninas. Las vides de uva, cuando se dejan por sí mismas, tienen machos y hembras. Las hembras llevan la fruta, mientras que los varones polinizan. Cuando el hombre primitivo llegó a escena salvó las plantas femeninas y redujo los machos. Con el tiempo, sólo las viñas hermafroditas fueron capaces de sobrevivir. Una de las supervivientes de los experimentos con el vino del hombre primitivo se llama vitis vinifera, que es la especie de la que surgieron las uvas de vino. La gente de estas primeras épocas estuvo lo suficientemente atenta para destacar este tipo de uvas para su alto contenido de azúcar. Sin azúcar, no hay vino.

¿Por qué la fermentación no fue un accidente? Esto está abierto a discusión, pero el vino, como la cerveza, no podría haber llegado a existir sin coincidir ciertas condiciones. Junto con el azúcar es necesario que exista la levadura, y las que las uvas de los primeros hombres han reunido en su piel, aparentemente tan al azar, y en sus muchos tipos deben de ser levaduras de origen natural. Ahora sabemos que algunas de estas levaduras de origen natural no son muy buenas para el vino y solamente pueden llevar a la fermentación como mucho, pero que probablemente hicieron el suficiente trabajo para conseguir que el hombre primitivo llegara hasta donde tenía que llegar, que, de acuerdo a los primeros escritos sobre el vino, fue el lugar de los dioses.

Vía: KevinLynchOnWine