Etiqueta: asti

El vino dulce como puerta de entrada al consumo de vino

 TAGS:El Moscatel nunca ha vivido tiempos así. De ser considerado casi como la bebida de la señora María. De ser la típica botellita que animaba esas reuniones de octogenarias haciendo calceta y marujeando sobre vecinos, vecinas, nueras y personajes ilustres. Ha pasado a dar el salto a la fama hasta colocarse en el top trend de lo más cool que un quinceañero puede tomar. Uy, vamos a borrar eso, que con quince años no se puede beber. Digamos dieciochoañero entonces.

Claro que el concepto ha variado también. No es lo mismo esa botella de moscatel de vidrio tallado que duraba semanas o meses, casi como parte de la decoración de los hogares, que la actual botella de Asti espumoso, con sus líneas depuradas, sus colores de vanguardia y su etiqueta, puro diseño. Y efímero, porque sabes que, en cuanto la abras, la acabas. No pasa de un día.

Este conjunto de atributos posicionan al vino dulce como puerta de entrada al consumo de vino. Si hace unos lustros la gente se iniciaba en el consumo de vino a través de las mezclas: con coca cola, con limonada, con zumo y licores varios (calimocho, sangría, zurracapote… si es que está todo inventado….) hoy prefieren quitarle amargor al vino pero sin tener que pensar tanto y ganando enteros en la presentación.

Oye, que no es lo mismo compartir un litro de cualquiera de las mezclas propuestas en líneas anteriores en su vaso de plástico, que coger a la chati, o al chati, de turno y plantarle una botella de espumoso dulce con dos copas. Vamos. Menudo golpe de efecto es que no hay punto de comparación.

Y, por ahí se empieza. Estoy hablando del vino. Así que a ese moscatel igual le sigue un Lambrusco o algún otro rosado o cava espumoso, la progresión natural continuaría con algún vinito blanco y ya estamos a las puertas del tinto.

Esta evolución es parecida a la de las bebidas. Se empieza por un Martini con limón o un Ponche Caballero con coca cola, no puede haber nada más dulce; y se sigue con el whisky, vodka o ginebra acompañado de sus respectivas sodas, para terminar degustándolo añejo y sin compañía, agua a lo sumo. Por suerte, siempre nos quedarán los mojitos y daikiris para recordar esos primeros brindis pero sin tener que volver a catar sus combinaciones originales que, después de lograr un paladar entrenado y entendido, sabrían a rayos probablemente.

¿Cómo te aficionaste al vino tú? ¿Cuál es tu preferido? Hoy te recomendamos:

 TAGS:Marqués de Cáceres Crianza 2009Marqués de Cáceres Crianza 2009

Marqués de Cáceres Crianza 2009, un grande de Rioja

 

 

 TAGS:Barón de Ley Reserva 2008Barón de Ley Reserva 2008

Barón de Ley Reserva 2008, intenso y clásico

Asti ¿champagne?

Viñedos de AstiUno de los errores más comunes en caen muchos es en confundir al Moscato d’Asti (o más coloquialmente Asti a secas) con el Champagne, y no toda botella que tenga burbujas es una champagne. Este es el caso de Asti, es un  vino espumoso  elaborado en zona que lleva su nombre,  en la región de Piamonte (Italia) y el champagne es principalmente elaborado en la región de Champagne en Francia, si vale la redundancia de nombre y origen en los dos casos. Pero además de esa coincidencia muy común en los vinos de “denominación de origen” la diferencia está principalmente  en la  elaboración, que es  muy distinta a la del champagne.

Su elaboración

El Asti se elabora con un método natural denominado Charmat. Esto quiere decir que no es gasificado químicamente, como se suele hacer con algunos vinos espumantes, que se les inyecta gas como si fuera una gaseosa. Este proceso natural hace que sea muy bueno y que alcance el dulzor perfecto, característico del Asti, dulzor que también lo adquiere de manera natural.

El Asti usualmente se hace de moscato, en cambio el Champagne se realiza con Pinot noir, Pinot Meunier y Chardonnay. Por lo tanto por la diferencia abismal de materias primas, hacen dos productos totalmente distintos, aunque muchos insistan en la comparación y caen en el error.

Maridaje perfecto: “El Asti es perfecto como aperitivo, para acompañar los postres y para realizar una sobremesa

El Asti es un vino espumoso, en Italia es uno de los más populares, como dicen ellos “es el vino espumoso más encantador”. En Asti en donde se elabora este vino espumoso, se observan las vides de moscato que resaltan en sus bellos paisajes montañosos, esta uva que tiene un característico olor a naranjo, miel, frutas y acacia. Hecho que convierte en Asti en un vino muy aromático.

El Asti podríamos describirlo como afrutado, muy equilibrado y con el toque perfecto de dulce. Posee 8 grados de alcohol, pero podemos encontrarlo desde 7.5 hasta los 9.5 grados de alcohol, a diferencia que la mayoría de vinos espumosos que suelen estar en el rango de 12 grados de alcohol, hecho que lo hace más fácil de beber.

Pero aunque la mayoría de los Asti son blancos, no todos los son. Encontramos en menor cantidad Asti rosados como el Riccadona Ruby. Estos de tipo “rosados” suele tener aromas frutados a cereza, guindas y moras, de ahí el color.

La calidad del Asti está garantizada por D.O.C.G, institución que se encarga de control y garantía de los vinos de denominación de origen. Pero el mejor aval de un Asti es su refrescante y suave sabor que será el cómplice perfecto para una ocasión especial.

Importante: Beba el Asti entre los 6°C y 8°C.