Reflexión sobre el consumo ético del vino

Viñeo sostenible

El “consumo ético” es un movimiento que tiene cada vez más fuerza entre los consumidores. La idea que hay detrás de este nuevo tipo de consumo es que siempre tengas presente el impacto al medioambiente que genera lo que quieres comprar. Y claro, actuar en consecuencia. Esto no es una moda pasajera, es el futuro del consumo y ha llegado al mundo del vino con una fuerza imparable.

Los “vinos activistas”

Según la agencia norteamericana Bloomberg, estos nuevos vinos activistas habrían creado un nuevo camino para los vinos que quieran definirse “de calidad”. Y no sólo en términos de sabor, sino en la calidad en el proceso de elaboración, con respeto al medioambiente.

En pocas palabras, se trata de vinos producidos por fincas que “se unen a un movimiento global de empresas dedicadas a prácticas empresariales sociales, ambientales y éticas”. Al menos así lo explica Rob Symington, cuya familia es propietaria de la empresa vinícola portuguesa Symington Family Estates. Desde el pasado verano, se han ganado el estatus de “Corporación B”, una activista de los valores mencionados anteriormente.

Este movimiento no es una moda efímera como puedas pensar. De hecho, se trata de una verdadera revolución en el sector vitivinícola, que empezó como un nuevo comercio de nicho y se ha convertido en un global. Es un hecho que la Tierra se está calentando, y también los océanos, por lo que cada vez hay más gente que quiere comprar productos éticos y sostenibles a productores que comparten sus valores.

La prueba en cifras: un reciente estudio de Unilever muestra que sus marcas enfocadas en objetivos de desarrollo sostenible están creciendo un 69% más rápido que el resto de sus actividades. Otra encuesta de Nielsen en 2015 de 30.000 consumidores en 60 países encontró que el 66% de ellos estaban dispuestos a pagar más por bienes éticos.

viñedo atardecer

Salvar al mundo

El “consumo ético” es bueno, pero sobre todo vende. Una verdadera gallina de los huevos de oro. 

¿Sabías que algunos viñedos donan parte de sus ganancias de cosechas especiales a organizaciones benéficas? Por ejemplo, los vinos Dreaming Tree del músico Dave Matthews, ganador del premio Emmy, han donado más de 1,5 millones de dólares a organizaciones medioambientales como Wilderness Society.

Existen muchas situaciones similares, tanto en el sector del vino como en otros negocios. El cambio climático y el impacto ambiental del vino se ha convertido en un tema serio. La próxima vez que tomes una copa de Chardonnay, puedes fingir que salvas el mundo, sólo tienes que elegir la bodega más ética.

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