Vinos solidarios

Que el gusto por el vino es popular es algo que salta a la vista. Hay tanta gente probando, conociendo, comentando, disfrutando, que se ha convertido en un excelente escaparate para que algunas compañías lo usen para impulsar campañas solidarias.

Raventós i BlancUna iniciativa que mantiene, año tras año, la bodega Raventós i Blanc, apoyando los proyectos de la organización JRS (Jesuit Refugee Service), una organización que trata de ayudar y mejorar las condiciones de vida de los más de 42 millones de refugiados políticos que hay en la actualidad por todo el mundo, y que opera especialmente en países con conflictos bélicos en desarrollo. Este año, el apoyo de Raventós i Blanc se centra en la reconstrucción de Katanga (Congo) y la edificación de 2 edificios de escuelas, en una zona asolada por la llamada “Guerra del Coltán“. Para colaborar, basta con comprar cualquiera de las cajas regalo de la bodega durante las próximas Navidades, y ellos destinarán 3€ por cada una para la puesta en marcha del proyecto.

Otra bodega que lleva a gala la etiqueta de solidaria es Bodegas Hidalgo, en Sanlúcar de Barrameda, cuyos viñedos miran directamente al Parque de Doñana. Se sienten comprometidos con el entorno y por ello sacan a la venta, desde hace años, una partida muy limitada de su excepcional Palo Cortado Viejo Hidalgo, un Palo Cortado que permanecía para el disfrute en exclusiva de la familia, y destinan los beneficios a la Fundación SEO/Birdlife, para la protección del Águila Imperial en la zona de Doñana.

Fledgling WineLa iniciativa más novedosa no pertenece a una bodega, sino a una red social: la gente de Twitter sacará a la venta el próximo 25 de Agosto (hoy) el vino Fledling para ayudar a la organización Room to Read, una asociación sin ánimo de lucro de San Francisco que pretende universalizar la afabetización de los niños. En este caso, los beneficiarios de esta iniciativa serán los niños de la comunidad de Uttarakhand, en la India. De hecho, ya se puede empezar a reservar los vinos, ya que serán 2: un blanco de Chardonnay y un tinto de Pinot Noir.

Fledgling Chardonnay  Fledgling Pinot Noir

Por último, una iniciativa en la que la bodega no elabora vinos solidarios, sino que la propia bodega forma parte de una iniciativa solidaria. Es el caso de la bodega J.Miquel Jané, que trabaja en contacto con la Fundación Vicente Ferrer y Arrels Fundació, y que desde el Penedés colabora con ambas Fundaciones de forma permanente. Además, esta compañía organiza cursos de cata, degustaciones y fines de semana enológicos para difundir la cultura del vino. ¿Qué tal un fin de semana disfrutando del vino y siendo solidarios al mismo tiempo?

Vinos de la Galia

Por los caminos que conducen a Santiago, entre bosques y parques, se siente el aroma de las hierbas frescas, algunas notas de tomillo y laureles. Allí, en el sur de Francia, donde termina Cataluña, se encuentra la región de Languedoc-Roussillon, tierra de vinos tintos, dulces y espumosos, y sabores mediterráneos de oliva y ajo.

Languedoc se caracteriza por la producción de vinos tintos y moscatos, mientras que en Rousillon predominan los espumantes y los vinos dulces naturales. Entre Cataluña, los Pirineos y el Mediterráneo, las montañas y laderas de esta zona esconden ruinas milenarias y hablan de sus líquidos densos y expresivos, de sus moscateles, dulces naturales y espumosos, y de su marca Sud de France.

Sud de France

Los historiadores afirman que la región se estableció hacia fines del siglo III a. de C, a manos de un pueblo celta. En aquella época, sus capitales eran Toulouse y Nîmes. Invadida por romanos y vándalos en el año 778, Languedoc-Roussillon fue conquistada por Carlomango, quien al morir dejó las tierras a uno de sus hijos como herencia, y le encomendó su administración a los Condes de Toulouse. Para entonces, existían por un lado los condados de Roussillon y Cerdeña, dominio de la Corona de Aragón; y por el otro el Bajo Languedoc, propiedad de la casa Trencavel y sus rivales, los condes de Toulouse. Años después, en 1271, al extinguirse la dinastía de los condes de Toulouse, la provincia finalmente se integró al reino de Francia, con la ciudad de Corbiéres como frontera entre este reino y la Corona de Aragón.

En cuanto a la vid, hay quienes afirman que su cultivo llegó a esta zona con los griegos en el siglo VIII a. de C, pero fue en manos de los romanos que la producción de vinos desarrolló su potencial y llegó a competir incluso con las viñas italianas. Tiempo después, gracias al ingreso del ferrocarril, hacia el 1800, la producción de Languedoc-Roussillon se dio a conocer en el resto del país.

Anfiteatro que mira al mar“, como la llaman los geógrafos, esta zona está determinada por montañas y planicies que limitan con Cataluña, el mar Mediterráneo (el golfo de León), y las regiones francesas de Provenza-Alpes-Costa Azul, Ródano Alpes, Auvernia y Midi-Pirineos. Esperanza francesa, por su desarrollo y potencial, es la responsable de la mayor producción de vinos del país.

Reconocida con varias Denominaciones de Origen y por sus amigables vinos comunes—denominados Vin de Pays—, por el volumen de su producción y las riquezas históricas que dejaron conquistas helénicas y romanas, esta región se destaca además por sus aromas y sabores mediterráneos. Languedoc-Roussillon entendió la riqueza de sus vinos cuando un vino de Languedoc, denominado Mas de Daumas Gassac, se destacó ante los reconocidos crus classés de Médoc (Burdeos).

Se dice que Olivier Jullien, un enólogo recién recibido, fue el idealista que a sus 20 años comprendió la potencialidad de las tierras del sur de Francia para crear vinos densos y expresivos. Bajo esta consigna, levantó con sus propias manos la bodega Mas Jullien. A él le siguieron productores nacionales y extranjeros, irrumpió una corriente de inspiración que no ha decaído hasta ahora. Explicó también que allí no se elaboran únicamente grandes vinos, sino que se realizan tanto cuvées especiales con Denominación de Origen como vinos sencillos a precios razonables, bien llamados Vin de Pays.

Vinos de Alemania

Se repite hasta el cansancio que en el mundo es posible hacer vino sólo en los países que se encuentran entre las latitudes 30 y 50 del hemisferio Norte y Sur. España, Italia, Estados Unidos, Argentina, Sudáfrica, junto a los más reconocidos productores de uva, están comprendidos dentro de esta franja imaginaria que separa las zonas más calientes y las más frías del globo. Sin embargo, como en todos los órdenes de la vida, existen excepciones. Alemania, entre otros países como Inglaterra y algunas zonas de Canadá, siendo el más septentrional de todos, logra sacar provecho exitosamente de las gélidas temperaturas del norte.

Como resultado de su extrema ubicación geográfica, con bajas temperaturas medias anuales y un promedio de horas de sol por debajo de lo habitual, estos viñedos brindan uvas de intensa acidez, con dificultades para madurar. Por esta razón, los vinos alemanes se elaboran conservando un ligero dulzor, pues el azúcar compensa la sensación de acidez y le otorga más cuerpo a la bebida. Tan es así, que en vez de estar catalogados según su ubicación geográfica, como sucede en Francia o Italia, aquí los vinos se diferencian según el nivel de azúcar de las uvas antes de ser fermentadas, además de ser especialmente reconocidos por sus etiquetas blancas de la variedad de uva Riesling. Para los expertos incluso, los vinos alemanes demuestran elegancia y por tanto, valen en el mercado mucho más que cualquier otra botella del mismo estilo.

Vino alemán

En Alemanialos vinos se dividen en 2 categorías:

  • La primera es la de vino de mesa, que incluye a los Tafelwein, literalmente “vino de mesa”, y Landwein, vino del país.
  • La segunda comprende a los vinos de calidad, llamados Qualitátswein bestimmter Anbaugebiete, QbA (vino de calidad de una región específica) y Prädikatswein, Qualitätswein mit Prädikat, que indica a un vino con atributos especiales y cuyas uvas provienen de un distrito en particular.

No obstante, dentro de estos últimos es el nivel de azúcar el que determina el estilo de vino que se elabora. Estos son:

  • Kabinett, vinos livianos en los que se resalta la acidez y la fruta.
  • Spätlese indica que las uvas fueron cosechadas en forma tardía, y por lo tanto llevan alta concentración de azúcar.
  • Auslese, en los que los racimos son cosechados sobre madurados, con mayor concentración de azúcar.
  • Beerenauslese, que es un vino producido con uvas sobre maduradas afectadas por el hongo Botrytis Cinërea, con gran contenido de azúcar y el aroma característico de la podredumbre noble.

Nos vamos al sur… y descubrimos sus vinos

El Sur de España aporta una riqueza en cultura de primera línea. Playas interminables, arquitectura mozárabe, buena gastronomía y un vino lleno de frescura, elaborado en cepas de larga tradición.

Ya lo sabes, si estás por el Sur te recomendamos algunos de sus caldos más preciados para que saborees el duende en primera persona y de una forma distinta.

Dale al Jerez

Del vinagre de Jerez a un vino de extrema calidad, que se elabora en una extensión total de más de 12.000 hectáreas de viñedos, muy cerca del mar. Sus variedades preferidas son el Palomino Fino, Pedro Ximénez y Moscatel. Dulces, afrutados y con sabor a manzanilla, te encantarán sus tintos, como el Sacromonte Oloroso Seco, para regar las carnes y los quesos más tiernos de la región o el Manzanilla San León Clásica, perfecto con toda clase de tapas típicas de esta zona.

En el mar de Málaga

La producción de los vinos de esta Denominación tienen la particularidad de pasar por las soleras-criaderas del término municipal de Málaga. Su riqueza climatológica ofrece vinos perfectos donde el Moscatel, un vino dulce, es el más conocido, ideal para acompañar los postres.

Para apaciguar los calores de Málaga, te recomendamos el blanco Ordoñez Nº Victoria 2002, para los entrantes y los pescaítos en algún restaurante pesquero. No puedes dejar de probar Botani Moscatell Seco 2009, fino, dulzón, intenso… será ideal a media tarde con algunas pastas.

Granada, con solera

Desde hace muy poco, los vinos de Granada tienen sus propia Denominación de Origen. Vinos jóvenes que valen la pena ser conocidos y difundirlos por su calidad y aromas intensos. Te sorprenderá, por ejemplo, el Calvente Blanco 2008, elaborado con uvas de moscatel de Alejandría, con cuerpo y gran carácter que resulta propicio, tanto para ricas tapas de jamón, como para los postres más dulces.

Al Condado de Huelva

Conoce nuevos sabores gracias a los caldos que se engloban dentro de esta Denominación, con la variedad blanca Zalema, muy seca y aromática. Tienen una graduación alcohólica bastante baja, por lo que pueden tomarse a media mañana sin problema.

Un ejemplo es el Mioro 2008, joven y muy afrutado, te gustará en ensaladas refrescantes para la época estival. Si lo tuyo es el tinto, Par Vino de Naranja será tu vino, de un color caoba y castaño, con intenso sabor a naranja amarga. ¡Irresistible!

Botellas Magnum, vino para compartir

Existen botellas de vino más grandes de lo normal. La más utilizada es la botella Magnum, que tiene capacidad para litro y medio de vino, es decir, el doble que una botella normal. Pues bien, uno de los temas que más interés suscitan entre los nuevos aficionados al vino es el de este formato. ¿Por qué botellas tan grandes? Bueno, pues existen motivos de sobra…

Pensad en el vino como un conjunto de partículas. Una partícula ha estado en contacto con el hollejo (piel) de la uva, y adquirido parte de sus propiedades. Otra ha estado en la barrica junto a la madera, y tomado sabor de ella. Otra viene de una viña más joven, y tiene menos aromas. E incluso hay alguna que viene de una uva algo pasada, y tiene un sabor más dulce…

Cuando el vino se embotella, esas partículas se van mezclando, hasta que todas terminan siendo iguales. Es cuando se dice que un vino se ha “afinado” en la botella.

Vinos Magnum

Si la botella es pequeña, es más difícil que todas las partículas estén representadas: si en una botella sólo cupieran 3 partículas, una de las que hemos mencionado no estaría presente en el vino. Así, cuanto más grande sea la botella, más partículas distintas formarán el vino y más completo será su sabor.

Eso también quiere decir que cuanto más grande se la botella, más tiempo hará falta para que se “afine” (o redondee) en la botella. Por eso, normalmente, los vinos en botella Magnum salen a la venta un año después que los vinos de la misma cosecha embotellados en botella normal. Pero el proceso, al ser más lento y reposado, ofrecerá un resultado mejor, más perfeccionado.

Las bodegas, que conocen todos estos aspectos (y de forma más científica que mi explicación), suelen sacar a la venta partidas en este formato, pero sólo de sus mejores vinos. Por algo será, ¿no?

Hay otra ventaja en las botellas Magnum, y es que el vino es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Cuanto más pequeña sea una botella, menos tardará en calentarse, y es más fácil que se estropee.
Es verdad que una botella abierta, sea del tamaño que sea, pierde aromas y calidad, por lo que las botellas Magnum tienen que abrirse cuando haya gente suficiente para consumirla rápidamente, así que se trata de un formato perfecto para compartir una larga velada con buenos amigos, y así evitamos tener que estar pendientes continuamente de que haya botellas abiertas. La Magnum da para largo…

Como hemos dicho, sólo los mejores vinos se embotellan en tamaño Magnum, así que resulta difícil aconsejar alguno, pero, para que probéis algo diferente, os vamos a recomendar 3 que tienen una relación calidad-precio excelente: el Pezas da Portela, el Sierra Cantabria y el Rovellats Brut Nature.

  • El Pezas da Portela es un un vino blanco de la Denominación de Origen Valdeorras (Galicia), elaborado al 100% con uva Godello. Es un vino que mezcla acidez y dulzura a partes iguales, y muy aromático, por lo que que gusta a todo tipo de catadores.
  • Sierra Cantabria es un clásico de Rioja, un vino tinto que mantiene la viveza de la uva con aromas a grosella y frutos rojos, que se amplían en boca.
  • Y para completar la colección, que mejor que un cava como Rovellats Brut Nature, que lleva casi 25 años acaparando premios. Un cava para enlazar una cena entre amigos con la sobremesa de la forma más agradable.

Así que si piensas en celebraciones, encuentros familiares o momentos con los amigos, piensa a lo grande. Piensa en Magnum.

Maridajes de vino en verano

Si os ponéis a leer la etiqueta de un vino en la que se hable de maridaje, lo normal es que nos encontremos frases como éstas: “Ideal con foie”, “acompaña estofados de carnes rojas y aves”, o “combina a la perfección con tablas de ahumados”. Normalmente el vino es la mejor pareja de una comida de gourmet pero, ¿qué pasa el resto de los días? ¿no se puede beber vino?

Desde Uvinum queremos proponeros los maridajes más refrescantes que hemos ido probando para los platos estrella del verano, para que aproveches en estas semanas que nos quedan.

EnsaladillaY qué mejor plato para empezar que la ensaladilla rusa, la comida veraniega por excelencia. Claro que, como se trata de un plato casero, cada persona la hace con sus variantes propias. Por eso os ofrecemos 2 vinos diferentes:

  • Si hacéis la mayonesa vosotros mismos con aceite de oliva, o mezclando oliva y girasol, os proponemos un vino como el Sango, de la D.O. Toro, un vino amplio en boca, cálido, denso, que no pierde fuerza con el aceite y que contrarresta perfectamente un plato frío como la ensaladilla.
  • En cambio, si la mayonesa es comprada o hecha sólo con aceite de girasol, podemos tomarla perfectamente con un Terra do Gargalo Carballo, un tinto de Monterrei, de Bodegas Gargalo, que combina cuerpo y elegancia a partes iguales.

El gazpacho es otro de los platos preferidos en estas fechas, y que más variantes acepta: con pepino o sin él, con más o menos vinagre, e incluso con sardinas, fresas… todo vale.

  • En este caso podemos elegir un Pirineos Merlot Cabernet Rosado si nos gusta el sabor natural del tomate y no usamos mucho vinagre, porque se trata de un vino muy aromático, con sabor a frutas del bosque, y con mucho sabor para lo que nos acostumbran los rosados. Este vino es de la Bodega Pirineos, en la D.O. Somontano.
  • Pero si os gusta un toque extra de vinagre o algún ingrediente adicional, probadlo con un buen cosechero riojano como el Aindurrin, un vino joven que puede aportar, con su ligera acidez, típica de la Rioja, la combinación perfecta para el plato.

Pasamos a los postres:

  • El helado de chocolate es una forma golosa de acabar con una buena comida, y sin duda el PAR Naranja su acompañante ideal. Este vino dulce, de Bodegas Iglesias, se elabora en el Condado de Huelva a partir de las uvas Zalema y Pedro Ximénez, sobremaduradas y maceradas con cáscaras de naranja amarga. Ya se sabe, naranja y chocolate son siempre buenos compañeros…

En definitiva, quien dijo que el vino es para el invierno y la cerveza para el verano, se pierde mil experiencias fantásticas. ¡Cuéntanos la tuya!

El Jerez y el Pedro Ximénez

Pedro Ximénez y Palomino Fino son las variedades de uva que definen el carácter de las regiones de Córdoba y Andalucía en España, respectivamente, pues en estas tierras calurosas y secas se producen los vinos más reconocidos del país, el Jerez y el Pedro Ximénez. En el siglo XVI, mucho antes de que el mundo supiera de Rioja o Ribera del Duero, 2 de las denominaciones de origen más afamadas, estas 2 bebidas ya eran un éxito de exportación, con el Reino Unido como principal destino.

Fue precisamente el casamiento de Catalina de Aragón, la primogénita de los Reyes Católicos, con el príncipe Arturo de Inglaterra lo que potenció el comercio de estos productos fuera de las fronteras. Al punto que mucho tiempo después, en el siglo XIX, el Jerez representaba el 40% de las importaciones de vino de la isla.

Pedro XiménezPor desconocimiento es habitual que se confunda el Jerez con el Pedro Ximénez, debido a su idéntico color y su procedencia de zonas muy cercanas. Sin embargo, las diferencias entre ambos no son menores. El primero es un vino seco de aperitivo, elaborado a partir de la uva Palomino Fino. En cambio, el segundo es un vino dulce producido con la variedad Pedro Ximénez, ideal para acompañar los postres. La unión entre estas bebidas está dada por la tierra, pues para su cultivo necesitan muchas horas de sol y poca agua. Además, en ambos casos estos productos son fortificados, es decir, se les adiciona alcohol vínico después de su fermentación, y posteriormente se trasiega el líquido a barricas de roble para su crianza en soleras.

Una vez en las bodegas, los barriles son dispuestos en forma piramidal, quedando siempre el más antiguo debajo y los más nuevos encima, y para su embotellado el veneciador (maestro de la cava) toma una porción de cada recipiente. Finalmente las barricas se rellenan utilizando vino más joven. De esta manera es que el Jerez y el Pedro Ximénez se mantienen siempre frescos. Tanto es el tiempo que puede descansar, por ejemplo, un Pedro Ximénez, que existen aún en el mercado etiquetas de la cosecha de 1924 y son muy cotizadas.

El vino de Jerez, elaborado siempre seco con la variedad de uva Palomino Fino, debe su nombre al pueblo de Jerez de la Frontera, en el sur de España, en Andalucía. Por lo general, las bodegas, pertenecientes a grandes empresas, producen la bebida en esta ciudad o en 2 pueblos cercanos, Sanlúcar de Barrameda o Puerto de Santa María.

En busca de elevar su imagen, en los últimos años la elaboración de jerez fue delimitada por una serie de normas. Entre otras cosas, se restringió la cantidad de vino que puede vender al año cada bodega, se prohibió la venta de este vino a granel y se permitió la incorporación de la añada en la etiqueta para los vinos premium.

Viñas nuevas, viñas viejas

Uno de los misterios más maravillosos del vino es la constante evolución que sufre. La misma botella, probada con varios días de diferencia, puede albergar matices distintos. Esto es así porque dentro del vino se alojan multitud de bacterias que van desarrollándose, cambiando, y cambiando consecuentemente las características del caldo.

También en las barricas se producen cambios importantes, cuando el contacto del vino con la madera hace que partículas del tonel se desprendan y sean asumidas por el líquido.

Pero uno de los cambios más importantes y menos significados es el de la propia vid, que con los años va formando uvas con distintas características. Eso hace que cada año el vino sea único e irrepetible, porque nunca los factores volverán a ser exactamente iguales.

V3¿Cuál es el misterio de una buena cosecha? La uva tiene que crecer con nutrientes metabolizados por la planta. Es decir, que si a una vid le damos agua y sales con generosidad, las uvas crecerán grandes y cargadas de zumo, pero ese zumo sólo contendrá agua y sales. En cambio, si un viñedo carece de agua, para alimentar el fruto la planta tendrá que metabolizar lentamente cada molécula de agua que las raíces sean capaces de encontrar en la tierra, y por tanto la uva crecerá poco y será escasa, pero estará cargada de propiedades de la cepa.

Los primeros años de un viñedo, las vides producen uvas en abundancia. Son frutos grandes y hermosos, con mucho azúcar y realmente sabrosos al paladar. Sin embargo, su uso para producir vinos no es recomendable, porque esas uvas tienen pocos nutrientes proporcionados por una planta demasiado joven en la que la savia circula rápidamente y con comodidad. Si se elabora vino, éste será probablemente muy ácido y con poco sabor.

Durante mucho tiempo se ha reconocido que hasta que el viñedo no tenía 5 años de antigüedad no era aconsejable usar la uva para vinificar. Ahora, con las nuevas técnicas de cuidado de viñedos se ha conseguido acelerar el desarrollo de la planta y viñedos con 3 años de antigüedad pueden producir vinos más que aceptables.

Hasta los 20 años, los viñedos tienen la mayor producción de uvas. Es más, normalmente hay que “recortar uva” (cortar racimos antes de tiempo para que la planta produzca menos, pero de mayor calidad). Los frutos siguen siendo grandes y cargados de nutrientes.

A partir de los 30 años, nos encontramos ante lo que se consideran viñas viejas. Independientemente de la riqueza del suelo, la planta ya ha sido sometida a multitud de podas y sus “arterias” no funcionan con la facilidad de antaño, por lo que el tránsito de la savia al fruto se hace con lentitud y dificultad, lo que hace que los racimos sean escasos, pequeños y cargados de taninos. Es difícil elaborar vino de viñas viejas, entre otras cosas porque se necesita un viñedo más grande para conseguir la misma cantidad de vino, pero la calidad aumenta con respecto al mismo viñedo cuando era joven.

Eso no quiere decir que los vinos de viñas viejas sean siempre mejores, porque tan importante como la edad es el estado de conservación. Que se lo digan a George Clonney…

En España hay varios vinos de viñas viejas que han sido reconocidos internacionalmente. Entre ellos, el que abrió la veda fue el “Baltasar Gracián Viñas Viejas de Garnacha“, de la Cooperativa San Alejandro, en Calatayud, del que Robert Parker dijo que era increíble que un vino tan excelente costara menos de 3 dólares (en tiempos).

Actualmente muchas bodegas van dejando sus mejores vides envejecer para elaborar este tipo de vinos, y ya hay vinos tintos imprescindibles como el Leda Viñas Viejas, un tempranillo de la Ribera del Duero, o el Dominio de Tares Cepas Viejas, un maravilloso mencía del Bierzo.

En vinos blancos, aunque es menos común encontrar vinos de viñas viejas, hay que señalar el V3, un vino de Verdejo en Rueda que os sorprenderá sin ninguna duda. Lo elabora la bodega “Sitios de Bodega“.

Para acabar, una frase de sir Francis Bacon: “Vieja madera para arder, viejo vino para beber, viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer”.

Los tags del vino español

Los tags o etiquetas son conjuntos de palabras o expresiones que queremos señalar como las más relevantes de una noticia o comentario en internet. Así, muchas veces los tags no sólo sirven para que los buscadores sepan de qué va lo que escribimos, sino que nos dan una idea general de lo que estamos hablando.

Tags del vino

Así, el juego se puede hacer al revés: en lugar de escribir un artículo y etiquetarlo con tags, si yo te escribo unos tags, ¿podrías saber a qué vino me refiero?

Por ejemplo, si hablamos de “vinos blancos“, “albariño” y “ribeiro“, la deducción podría ser “vinos de Galicia“.

En cambio, si hablamos de “uva airén“, “clarete” y “mayor cantidad de viñedos”, el artículo podría tratar sobre vinos de La Mancha.

Más complicado: “eiswein“, “tokaj“, “sauternes“, “oporto“… podría estar hablando de vinos dulces, ¿no?

A veces las etiquetas dependen de la idea que el redactor se hace sobre aquello de lo que escribe. Por ejemplo, si yo quisiera dejar claro que un artículo trata sobre Rioja, etiquetaría con las palabras “tempranillo“, “mazuelo” y “graciano“, que se corresponden con el coupage clásico de los vinos riojanos, mientras que otros podrían usar “tinta fina“, que es un nombre tradicional allí para la uva tempranillo.

Pero en algunos casos, el etiquetado se puede hacer incomprensible para muchos lectores. Así, si os escribo “vino tinto“, “español“, “suave” y “barato”, ¿alguien podría imaginarse de qué estoy hablando?
Probablemente no. El caso es que me refiero a los vinos de Navarra (sí, Navarra, tan conocida por sus rosados), y el truco está en que estos tags corresponden a un artículo escrito en inglés. Y es que, según los bodegueros navarros, mientras en España asociamos Navarra como tierra de rosados, y más del 70% de los vinos que se venden aquí lo son, en el extranjero la gente asocia Navarra con el vino español (tradicionalmente tinto, suave y más barato que el de otros países), y el porcentaje se invierte: más del 70% de los vinos navarros que se venden en el mercado internacional son tintos, consecuencia de la antigua asociación de ideas “vino español = tinto barato o Jerez“.

Afortunadamente para aquellas D.O. en las que se producen otras clases de vinos, España ha conseguido romper, poco a poco, la idea preconcebida que se tenía de nuestros caldos, tanto por variedad como por calidad. Baste ver las guías y recomendaciones internacionales para darse cuenta de que hay cada vez más vinos españoles con magníficas puntuaciones, e incluso algunas bodegas como Pazos do Lusco, productora de albariño, que explota sus vinos casi exclusivamente para el mercado internacional.

Aún así en Uvinum queremos que seas tú el que etiquete los vinos, el que decida cómo es un vino sin necesidad de que otros lo describan por ti, y por eso estamos preparando una aplicación para que puedas incluir tus propios tags al comentar un vino. Así que hazte Uviner y el experto en Uvinum serás tú.

Vino blanco fresquito para el verano

Vino blancoEl vino blanco es el vino preferido para la época estival. Elige siempre un blanco para comidas y cenas cerca del mar y acertarás. Nos ayuda a pasar el intenso calor del sol, y es por ello que se consume tan frío, sin perder ni un ápice de su aroma a uva joven y fruta.

Los colores amarillo, verdoso, con matices intensos desprenden reflejos brillantes y con personalidad. Pescado, ensaladas, marisco, pasta, sopas frescas, carne ligera, postres y tartas caseras… son los alimentos para un maridaje perfecto con este tipo de vino.

Porque no sólo de tintos nos nutrimos, sino que también se pueden vivir nuevas sensaciones con una copa de vino blanco de calidad en la mesa. ¿Ya tienes tu preferido?

Te lo ponemos fácil, pues recomendamos algunas opciones de diversas denominaciones españolas para pasar un verano inmejorable: de las tierras del Penedès, con blancos transparentes con sabor a mar, a Galicia donde se elaboran algunos de los blancos con más presencia del mundo, pasando por Mallorca con aromas a largas tradiciones en vinos.

DO Penedès

  • Arç Blanc 2008. Como no podía ser de otra manera está compuesto por uvas de Xarel·lo. Se elabora en la zona del Garraf, rica en vinos frescos para acompañar los primeros platos de una cena.
  • Sumarroca Chardonnay Cosecha 2009. Su sabor aterciopelado nos transporta a la viñas más importantes del Penedès. Si te gustan los aromas intensos a frutas, éste es tu blanco, ya que huele a manzana, melocotón y a algunos regustos de vainilla.

DO Rías Baixas

  • Nora da Neve 2006. Con el mejor albariño se elabora uno de los vinos blancos con mayor proyección de Galicia. Fresco, intenso, con sabor a pomelo… es la mejor propuesta para una parrillada de pescados. Su sabor perdura en nuestra boca y nos regala momentos placenteros.
  • Iwine 2008. Original por dentro y por fuera. Fino albariño para los canapés más especiales. De matices suaves y frescos en su interior, la botella está pintada de color plata dejando un diseño moderno y creativo.

DO Binissalem-Mallorca

  • Jaume de Puntiró Daurat 2008. Directamente de la isla de Mallorca podemos saborear un blanco de gran riqueza visual. Pero, sobre todo, lo importante está en su sabor que desprende una mezcla de uvas, protagonizada por la Pensal Blanca.
  • Randemar 2008. Un colorido diferente y un sabor intenso a fruta que enamora. Los frutos rojos, la manzana y el melocotón sobre un fondo de hierbas aromáticas son aquí los protagonistas. Un caldo especial para acompañar tus mariscos.