Házme caso, regálale a tu padre cualquier cosa que case con vino.

Mi padre es el culpable de mi curiosidad por el vino. Ya de pequeña me llevaba a la cooperativa del pueblo a ver como los viticultores llegaban con sus tractores cargados de uva; o con pocos años encima, me dejaba probar un sorbo de aquel vino que él disfrutaba en su copa y me contaba una y otra vez el método de elaboración de aquel producto como si de magia se tratara.

También es culpa de mi padre que me apasione viajar. De hecho con mi madre, mi hermana y él recorrimos Europa en coche más de un verano y, a parte de conocer las ciudades por sus equipos de futbol, mi padre se orientaba gracias a las regiones vitivinícolas que nos cruzábamos. Recuerdo parárnos en Oporto, junto al río mientras me contaba que de aquellas bodegas de la otra riba, de Vilanova de Gaia, salían barcos y barcos de vino hacía Inglaterra, y que allí se que elaboraban uno de los más reconocidos vinos licorosos del mundo, los vinos de Oporto. Mientras me contaba esto, estoy segura que degustaba un porto Taylor’s, una de las bodegas más antiguas de la región, en alguna de las terrazas junto al río.

Ahora sigue haciendo escapadas con mi madre por estas regiones vinícolas del mundo. De hecho, con mi hermana estamos preparando su regalo del día del padre y tenemos claro el regalo: un fin de semana cerca del vino. ¡Pero lo complicado es escoger dónde!

Una opción seria regalarles un fin de semana en Salamanca para que descansen en la Hacienda Zorita, un antiguo convento restaurado y también bodega, transformado en un wine resort hotel para deleite de todos los sentidos con un restaurante dirigido por ell reconocido chef Sergi Arola. Allí podrán degustar el vino Durius, que se elabora bajo la denominación de origen Arribes del Duero.

Otra opción seria el Priorat, en una casa de turismo rural cerca de la Cartuja de Escala Dei, construída en el siglo XII donde sus monjes trabajaron el vino y cultivaron esas tierras; y porque no, visitar las famosas minas de plomo de Bellmunt del Priorat y comer en la fonda del pueblo mientras degustan un Pissarres, un vino de la bodega Costers del Priorat y que se elabora a partir de uvas de viñedos de más de 70 años.

Hay tantas opciones… seguimos pensando y buscando, pero falta muy poco para el 19 de marzo y ¡hay tantas opciones para escapadas enoturísticas! Si tenéis alguna otra opción, sobretodo, ¡explicádmela! Gracias 😉

Dejar un comentario Házme caso, regálale a tu padre cualquier cosa que case con vino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *