Guía para comprar vino y tomarlo

La semana pasada os proporcionábamos algunas indicaciones sobre cómo elegir un buen vino, pero no todas, claro. Así que vamos a continuar dando pistas.

Comprar vinoLos vinos creados para guarda son minoría. La mayor parte de las etiquetas del mercado están diseñadas para ser consumidas en un período máximo de 2 años; esto sucede con la mayoría de los vinos blancos y los tintos denominados jóvenes. Por ejemplo, cuando los productores establecen uva y fecha de cosecha únicamente, están comunicando que el vino fue diseñado para ser consumido en un máximo de 2 años. Habitualmente, éstos son muy livianos, afrutados y fáciles de tomar. Si además del año y las uvas se especifica en la etiqueta que el vino es de reserva, lo que quiere decir es que el caldo estuvo guardado al menos 6 meses en recipientes de madera, usualmente barricas de roble francés o americano, antes de su comercialización.

Cuanto mayor sea el tiempo pasado por el vino en la madera, por lo general, más costoso será el vino. Este tipo de crianza le aporta mayor longevidad, puesto que aumenta su contenido en taninos, componente relacionado con la sensación de astringencia en la boca.

Un vino reserva puede conservar sus propiedades entre 3 y 5 años, aunque hay excepciones. Por último se encuentran los vinos de guarda, pensados para ser consumidos al menos 6 años después de su producción (hay quienes lanzan estos vinos con el suficiente añejamiento para hacer posible el consumo en el momento de la compra).

En el llamado Nuevo Mundo vitivinícola (América, Australia o Sudáfrica, entre otros), si bien no existen reglas que identifiquen legalmente los tipos de vinos que se ofertan en las góndolas, hay términos que se repiten y que brindan al consumidor pistas de su elaboración. Cuando una etiqueta indica “varietal” significa que está hecho con una única cepa, como Tannat o Cabernet Sauvignon, por ejemplo. Las botellas producidas, en cambio, con 2 variedades, se llaman “bivarietales“, mientras que los vinos de corte (o assemblage o coupage) son aquellos que mezclan 3 o más tipos de uva.

Reglas de consumo: las copas de vino

La duda está siempre sobre la mesa: ¿Qué tipo de copa debemos usar para tomar vino y cuál es el límite de su servicio? Si bien existen copas diseñadas para potenciar al máximo el aroma o fragancia de cada variedad (para ChardonnayMerlot o Syrah, por ejemplo), lo habitual es que se elija entre 3 tipos:

  • standard de 125 ml
  • generosa de 175 ml
  • grande de 250 ml

En todos los casos, más allá del recipiente, al momento de volcar la bebida lo más indicado es llenarla hasta cubrir un cuarto de su volumen. De esta manera, será posible airear el líquido para volatilizar sus olores sin derramarlo.

Respecto a la forma de las copas, cada tipo de vino requiere una forma especial para mejorar su sabor y aroma:

  • Para los vinos blancos o rosados (que deben beberse frescos) se usan copas altas y de pie fino. Así, si se cogen éstas por el pie, la mano no tocará la copa y no calentará el vino.
  • Para los vinos tintos con cuerpo, son ideales las copas de pie corto.
  • Para los vinos tintos ligeros, las  copas más adecuadas son panzudas y que se estrechan arriba.
  • Para los cavas/champán y los vinos espumosos, las copas ideales son las copas altas y estrechas.

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[…] los locales parecen no tener hábito de tomar vino. Incluso, muchas veces, los compradores eligen vino de uvas para mesa o híbrido en detrimento del vino elaborado a partir de uvas vitis viníferas —vinificables—, […]

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