La copa perfecta para cada vino

¿Qué copas pongo para servir el vino? ¿Pongo copas diferentes para cada vino? Estas son algunas de las preguntas que nos solemos hacer cuando tenemos invitados y queremos quedar bien con el tema del vino. Y se trata de algo que tiene su importancia, porque es verdad que cada vino se aprecia mejor en una copa diferente.

Tipos de copas

Lo primero que hay que tener en cuenta son las diferencias entre cada copa, que se materializan en cada una de sus 4 partes: Boca, balón, tallo y pie. Si bien en estos casos tiene que predominar la funcionalidad sobre el rigor, si queremos ponernos sibaritas deberíamos usar las siguientes copas en función del vino:

  1. Copa Burdeos: Los vinos tintos se oxigenan al contacto con el aire, por lo que una copa con un balón más grande permitirá mejor la oxigenación. Ese balón (la zona donde está el vino), deberá cerrarse ligeramente hacia la boca (la zona por donde se bebe), para que los aromas no salgan de ella.
  2. Copa Borgoña: Una copa con un balón algo más redondeado captura los aromas de los blancos y expone una generosa porción de vino a la oxigenación.
  3. Copa de Jerez: Sea dulce o seco, el jerez se disfruta mejor con una copa más pequeña y recta.
  4. Copa de Champagne: La forma clásica es alta y delgada, para preservar las burbujas. Un tallo largo permite que podamos sujetar la copa sin tocar el balón (la zona donde está el espumoso). Así no lo calentaremos y podremos disfrutarlo más tiempo.
  5. Copa de Oporto: Una copa con forma de tulipa conserva los densos aromas de los vinos fortificados como el Oporto.
  6. Copa de Brandy: El balón grande permite airear y agitar el brandy, cognac o armagnac, mientras que la boca cerrada captura la intensidad del licor y su fragancia. Es aconsejable un tallo corto para sujetar la copa con la palma de la mano por el fondo del balón, para así ir calentando el líquido y que vaya soltando sus aromas.
  7. Copa clásica de vino blanco: El balón más pequeño evita que sirvamos mucho vino al mismo tiempo, y se caliente en la copa. El tallo largo tiene la misma función: para que no toquemos la copa y calentemos el vino.
  8. Copa ISO: Esta es la copa adoptada por la Organización Internacional de Standards para las catas genéricas, de forma que puede servir tanto para blancos como para tintos. Las dimensiones tienen que ser de 155mm. en total, con una altura de balón de 100mm. El diámetro de la boca sería de 46mm., mientras que en su punto más ancho el balón debe medir 65mm. La copa es de 50ml. de capacidad, facilitando que se pueda sostener la copa y agitar el vino. Una versión más grande de esta copa es la mejor para servir distintos vinos, por lo que es la que se recomienda cuando se van a ser vinos de distinto tipo y no se dispone de distintos juegos de copas.

 

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