Botellas Magnum, vino para compartir

Existen botellas de vino más grandes de lo normal. La más utilizada es la botella Magnum, que tiene capacidad para litro y medio de vino, es decir, el doble que una botella normal. Pues bien, uno de los temas que más interés suscitan entre los nuevos aficionados al vino es el de este formato. ¿Por qué botellas tan grandes? Bueno, pues existen motivos de sobra…

Pensad en el vino como un conjunto de partículas. Una partícula ha estado en contacto con el hollejo (piel) de la uva, y adquirido parte de sus propiedades. Otra ha estado en la barrica junto a la madera, y tomado sabor de ella. Otra viene de una viña más joven, y tiene menos aromas. E incluso hay alguna que viene de una uva algo pasada, y tiene un sabor más dulce…

Cuando el vino se embotella, esas partículas se van mezclando, hasta que todas terminan siendo iguales. Es cuando se dice que un vino se ha “afinado” en la botella.

Vinos Magnum

Si la botella es pequeña, es más difícil que todas las partículas estén representadas: si en una botella sólo cupieran 3 partículas, una de las que hemos mencionado no estaría presente en el vino. Así, cuanto más grande sea la botella, más partículas distintas formarán el vino y más completo será su sabor.

Eso también quiere decir que cuanto más grande se la botella, más tiempo hará falta para que se “afine” (o redondee) en la botella. Por eso, normalmente, los vinos en botella Magnum salen a la venta un año después que los vinos de la misma cosecha embotellados en botella normal. Pero el proceso, al ser más lento y reposado, ofrecerá un resultado mejor, más perfeccionado.

Las bodegas, que conocen todos estos aspectos (y de forma más científica que mi explicación), suelen sacar a la venta partidas en este formato, pero sólo de sus mejores vinos. Por algo será, ¿no?

Hay otra ventaja en las botellas Magnum, y es que el vino es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Cuanto más pequeña sea una botella, menos tardará en calentarse, y es más fácil que se estropee.
Es verdad que una botella abierta, sea del tamaño que sea, pierde aromas y calidad, por lo que las botellas Magnum tienen que abrirse cuando haya gente suficiente para consumirla rápidamente, así que se trata de un formato perfecto para compartir una larga velada con buenos amigos, y así evitamos tener que estar pendientes continuamente de que haya botellas abiertas. La Magnum da para largo…

Como hemos dicho, sólo los mejores vinos se embotellan en tamaño Magnum, así que resulta difícil aconsejar alguno, pero, para que probéis algo diferente, os vamos a recomendar 3 que tienen una relación calidad-precio excelente: el Pezas da Portela, el Sierra Cantabria y el Rovellats Brut Nature.

  • El Pezas da Portela es un un vino blanco de la Denominación de Origen Valdeorras (Galicia), elaborado al 100% con uva Godello. Es un vino que mezcla acidez y dulzura a partes iguales, y muy aromático, por lo que que gusta a todo tipo de catadores.
  • Sierra Cantabria es un clásico de Rioja, un vino tinto que mantiene la viveza de la uva con aromas a grosella y frutos rojos, que se amplían en boca.
  • Y para completar la colección, que mejor que un cava como Rovellats Brut Nature, que lleva casi 25 años acaparando premios. Un cava para enlazar una cena entre amigos con la sobremesa de la forma más agradable.

Así que si piensas en celebraciones, encuentros familiares o momentos con los amigos, piensa a lo grande. Piensa en Magnum.

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