Autor: evasuarez

¡A por ellos!

Eva con La RojaBueno, bueno, bueno, ¡cómo me lo estoy pasando con el Mundial! La última, con la victoria de España en cuartos, cosechó celebración apoteósica por parte de mi grupo de amigos futbolvidentes, grupo que incluye nada menos que a una Erasmus alemana… Estamos asumiendo que cuando nos juguemos con ellos el pase a la final no la tendremos de nuestro lado, lo cual será una pena, porque la chica ha sufrido lo indecible (“Oh, my God! Oh, my God!”), lo juro, en cada partido de nuestra selección.

Y digo yo que esos buenos momentos que pasamos con el ojo puesto en Sudáfrica podrían inspirarnos a la hora de elegir con qué vino acompañarlos. Hace unos días en los toros mi vecino de asiento, un señor de Salamanca que rondaría los 70, me rechazó amablemente algo de beber porque, decía, él va a la plaza a lo sevillano, mirar y no tomar nada. Pero ¿dónde se ha visto un español que vea el fútbol a palo seco? ¡De ninguna manera!

Se me ocurre que para hacer honor a la Selección podríamos elegir algún vino que comparta procedencia con estos que tantos buenos ratos no están regalando. Para aprovechar las diferencias de opinión, que tanta polémica suelen generar entre el personal cuando de hacer una alineación se trata, he pensado en elegir sólo a dos honrados: el Míster, salmantino, y el aclamado-reclamado Llorente, navarrico. Y completo trío aprovechando una broma de mi amigo Óscar: “Hay que ver qué promoción estos días, no se oye otra cosa que ‘Todos con La Rioja’”.

  • De Arribes  hay que tomarse un Abadengo, intenso pero perfecto para el chateo.  Me gustan sus frutas rojas y negras maduras, y sus toques balsámicos. (Y me sigue resultando simpático que una uva se llame Juan García). Unos 10 euros/botella.
  • De Navarra, el Azul de Guelbenzu tiene una excelente relación calidad-precio. De este tinto joven con crianza me quedo con las especias, a ver si el Fernando que tan bien nos resultó ante Portugal tiene ocasión de volver a aportar ese sabor a la victoria. También con sus puntos herbáceos y minerales. Poco más de 7 euros/botella.
  • Y de Rioja hay que probar lo último que he catado, Finca Nueva Crianza 2006. Que la bodega incluya en sus etiquetas -preciosas, por cierto- la leyenda ‘Vinos divertidos’ ya es un punto a favor. Es una opción fresca, de taninos suaves, con buen equilibrio entre fruta y madera, y un recuerdo de especias. Menos de 7 euros/botella.

¡Y espero ideas de todos para que en la final probemos algo espectacular! ¡¡¡A por ellos!!!

Con Pablo Martín para Uvinum

Ya lo que me faltaba. La semana pasada me zambullí en el Congreso regional de Sumillería que se celebró en León, y, claro, he terminado de contaminarme con esto del vino, conociendo a gente tan magnífica como Henar Puente, única mujer ganadora de un campeonato nacional de cata, o Pablo Martín, presidente de la Asociación de Sumilleres de Castilla y León, y desde hace poco, también presidente nacional del gremio.

Pablo MartínRetornando por unos minutos a mis orígenes profesionales -el periodismo- le pedí a Pablo que me regalara para los seguidores de Uvinum una serie de impresiones acerca del momento que vive el sector en España y el camino que tiene por delante.

El presidente de la Asociación Nacional de Sumilleres apuesta por “salvaguardar las variedades autóctonas” porque “el futuro es diferenciarnos”. La clave está en conseguir “que cuando al gente tome una uva, sea realmente esa uva, porque las mejorantes son bienvenidas pero no te distinguen”. El esfuerzo debe hacerse “sobre todo, en Castilla y León, porque es la comunidad que más variedades autóctonas tiene”.

Y, segoviano él, hacia Castilla y León tiró la elección de Pablo Martín cuando le pedí que seleccionara un tinto, un rosado y un blanco que recomendar a los Uviners, y se quedó con tres áreas de producción:

  • Tintos, de Bierzo. Y apunto yo, ¿qué tal un Demencia? Un vino tan arrollador como su nombre y su imagen, con una espléndida mineralidad, frutas rojas y notas de sotobosque, estructurado y con buena acidez. 100% mencía, claro. Cuidado, produce locura…
  • Rosados, de Cigales. Yo propongo un Hiriart élite 2009, premiado este pasado domingo en la primera edición de los Premios Calidad Cigales. 70% tinta del país, 15% garnacha y 15% verdejo, con fresa y grosella tanto en nariz como en boca, muy fresco.
  • Blancos, de Rueda. ¿Os gusta Ossian? Agricultura ecológica para un 100% verdejo nacido de cepas prefiloxéricas de entre 100 y 200 años, y fermentado en barrica. Es un vino muy cambiante de una botella a otra y que necesita oxigenación para desarrollar toda su complejidad. Recuerdos de frutas tropicales, hierba, cítricos…

Vino en la Feria de Abril: ¡Ole, ole y ole!

Terminó la Feria de Abril y me queda un sabor de boca inmejorable, de grandes ratos con buenos amigos y vinos especiales en el paladar.

El norte no siempre es territorio amigo de finos y manzanillas -¿demasiados kilómetros de distancia?-. El Jerez todavía se asocia a ocasiones especiales, como la Navidad, cuando aparece en algunas barras como alternativa de aperitivo. La exportación de la fiesta sevillana por excelencia, sin embargo, está sirviendo para que el público de estos fríos lares se deje seducir por estos vinos generosos, de paladar tan especial.

Una, que a veces tiene destellos inteligentes, se dejó enseñar por aquel novio andaluz -sí, el del Belondrade y Lurton- y aprendió que nada marida mejor con un buen jamón que una rica manzanilla.

De aquellos polvos vienen estos lodos (¡esas risas!)… conservo en mi vida el amor al flamenco y el placer de disfrutar de la Feria de Abril en el mismo León. Qué mejor que reencontrarme con mi querido Íñigo Altuna, venenciador callado pero encantador donde los haya. Con él me dejo querer por las copas frescas de Fino Quinta, ese Jerez suave y perfectamente estructurado con el que acompañamos puntillitas, papas aliñás y salmorejo.

Confieso, eso sí, mi debilidad por la manzanilla, y os propongo algunas de mis favoritas:

  • La Guita (Hijos de Rainera Pérez Marín), porque se encuentra fácilmente en muchos supermercados, ligera en boca y muy equilibrada, con toques de levadura fresca y tiza.
  • Papirusa (Lustau), seductora hasta en su nombre, de alusión tanguera, con un toque salino que la hace ideal para acompañar pescados y mariscos
  • Y las sacas por estación de Barbadillo, ediciones limitadas en formato de 37,5 cl, verdaderas joyas que deben consumirse con rapidez y que tienen el encanto de dejar sus características organolépticas a las condiciones climáticas de la temporada.

“Hay limonada”

Los foráneos que se acerquen estos días a León, mi ciudad, lo harán buscando esa Semana Santa del norte recia y solemne, en nuestro caso nada menos que declarada de Interés Turístico Internacional. Lo que no sé si esperan encontrarse es el bullicio que a pesar del posible -y habitual- frío se apodera de las calles, incomparable al de ninguna otra época del año. Y es que en León la Semana Santa son procesiones y, entre procesión y procesión, alterne; pero un alterne un tanto peculiar porque se hace… asesinando…

Hay limonadaNo se asusten los más políticamente correctos y disculpen la expresión, que parece tener origen medieval, pero en León nos pasamos la Semana Santa matando judíos.  Dicen que a principios del siglo XIV, cuando los cristianos leoneses habían tomado por costumbre atacar a los judíos locales el Viernes Santo para vengar la muerte de Jesús, las autoridades hicieron una excepción a la austeridad propia de las fechas y, para distraer el ánimo de los atacantes y disuadirlos de su intención, permitieron que en las tabernas del camino a la judería se consumiera una bebida alcohólica suavizada, a base de vino, zumo de limón y azúcar.

Ese se cuenta que es el origen de la limonada, que hoy se sigue sirviendo en todos los bares -“Hay limonada”, se lee por doquier- y que justifica un auténtico peregrinaje, en el que cada leonés y cada visitante se erigen en catadores improvisados en busca de las mejores elaboraciones de la ciudad.

Hoy la absurdamente inflexible legislación sanitaria complica la confección tradicional de la limonada, que después de esos inicios mencionados se sofisticó con la adición de cítricos, canela y frutas secas, una especie de sangría pero diferenciada de ésta por el dulzor y los aromas de especias, higos, pasas… Muchos son los bares que se han conformado con vender preparaciones industriales pero muchos otros también han buscado la forma de seguir ofreciendo un producto auténtico. La tradición sigue viva.

Para los que prefieren una opción menos dulce, tratándose esta de una tierra de vino, qué mejor que aprovechar la visita para probar alguna referencia de la zona. Son vinos que empiezan a despuntar y ofrecen una excelente relación calidad-precio, tanto en tintos como en rosados y ya, incluso, blancos.

Como sugerencias de la Tierra de León:

  • Vino Tinto: Pardevalles Gamonal, que podemos comprar en tienda por unos 7 euros/botella. Un vino fresco aunque goloso, con fruta roja madura y cierto toque amargo, estupendo para chateo y muy aceptable para comer.
  • Vino Rosado: La senda del burro (menos de 9 euros/botella), sin duda uno de los grandes, aunque menos conocido que otros; fresco, con fresa, cereza y otras frutas rojas.
  • Vino Blanco: Pricum Albarín barrica, fermentado y criado durante siete meses en fudre oval de roble francés. Manzana (parte de la uva se trae desde Asturias), aromas tropicales y un toque cítrico en un vino intenso y largo en boca, que tiene detrás nada menos que a Raúl Pérez, con lo que no es de extrañar que esté tan bien desarrollado. 13€/ botella.

Belondrade, mi amor…

Nunca olvidaré la primera vez que probé el Belondrade y Lurton. Fue en febrero o marzo de 2006. El hombre de mi vida –con el que ya no estoy, matizo- me llevó a cenar al Arola Madrid, en el Reina Sofía. Entorno de vanguardia, poca luz, una sala informal, los platos-tapa con los que Sergi levantó su restaurante en el Arts… Y pidió el que dijo que era su blanco favorito. Cuando el sumiller llegó a la mesa con él en la mano toda su cara era una sonrisa: “No saben qué alegría me da que pidan este vino, ya sólo me queda otra botella, tenía cuatro y las otras tres las he vendido, con gran éxito… es magnífico…”.

Lo que no sabía yo era el lío en el que estaba a punto de meterme… Nunca he soportado que nada me controle, ni el tabaco ni la drogas ni… Es que no había conocido el Belondrade… Aquella botella de vino cambió por completo mi gusto por los blancos. Descubrí la fermentación en barrica y unas experiencias sensoriales apasionantes.

Viñedos Belondrade y Lurton

El pasado junio tuve ocasión de compartir una cata de la bodega con Didier Belondrade y entonces terminé de enamorarme de su labor. “El vino es un encuentro”, suele repetir, creo que encontrando las más precisas palabras con las que podríamos definirlo todos los que disfrutamos de este mundo.

BelondradeDidier, que con el aborgoñamiento ha revolucionado la forma de tratar los blancos en España, es la elegancia hecha hombre. Es encantador, amable y cercano. Unos días después tuve el inmenso placer de disfrutar en su bodega de otro encuentro, el que él organiza combinando su pasión por el vino con su pasión por la música clásica. El viento complicó la audición y convirtió los manteles del cóctel posterior en una suerte de fantasmas juguetones, rodeados por sus viñedos, y la tarde-noche terminó siendo una de las veladas más encantadoras de mi vida. Entre Belondrade, Apolonia y Clarisa conocí nuevas caras, algunas de las cuales se convirtieron pronto en buenos amigos.

Así que a quienes aún no hayan tenido el inmenso placer de abandonarse a (¡nunca sólo!) una copa del blanco que más adoro, les sugiero que corran a nuestro www.uvinum.es , donde además lo podrán encontrar a un magnífico precio, y me cuenten la experiencia. Y para ocasiones más ligeras, que nadie pierda de vista las otras opciones de la bodega. Ah, todas con etiquetas preciosas.

  • Belondrade y Lurton. DO Rueda. Blanco fermentado en barrica sobre sus lías, 100% verdejo. Encontrar una añada anterior al 2007 es trabajo de chinos. Si alguien tiene un 2005, por favor, que me llame, yo pongo la comida, aunque según el propio Didier, el Belondrade y Lurton es un vino pensado para conservar en botella hasta 9 años. Me gusta con foies y aves.
  • Quinta Apolonia. DO Vinos de la Tierra de Castilla y León. Blanco, 100% verdejo. Más ligero que el anterior pero con mucha personalidad. Se elabora, en parte, con las primeras selecciones de Belondrade y Lurton. Es divertido. Yo lo tomo chateando, para huir de los blancos más suaves, que no me agradan, sin tener que tirarme a opciones con más madera.
  • Quinta Clarisa. DO Vinos de la Tierra de Castilla y León. Rosado, 100% tempranillo. No es fácil de encontrar, puesto que la producción es pequeña. Es goloso, me gusta también para chatear y, como muchos rosados… ¡con el cocido!

Un beso para Emilio, que eligió para aquella noche aquella botella : )

Ah, enhorabuena a los chicos de Uvinum por el reciente lanzamiento de la tienda británica. Vaya tela… ;D

Y aprovecho para agregar los créditos y agradecimientos de mi foto de presentación como Uviner: a mi amigo Felipe, con el que hubo muchas risas cámara en mano; a mi amigo Héctor, que remató la sesión cuando Felipe tuvo que irse porque a no sé quién se le había estropeado el coche; a la señora que me vendió el albornoz rojo, que dijo que me lo recogería si finalmente no lo usaba (se barajaban diversas opciones); y, por supuesto, a mi adorada Cava de Santa Clara, donde hicimos las fotos, el lugar donde en una ciudad pequeña como León podemos disfrutar de 400 referencias de vino por empeño y amor de Toño, que además me dio permiso para hacer allí lo que me diera la gana.